¿Es la biblioteca un espejo de la sociedad?

El pasado 24 de octubre se celebró el Día de la Biblioteca; una conmemoración inspirada en el 150 aniversario de la obra de Lewis Carroll, ‘Alicia en el país de las maravillas’ y a la que se sumaron las bibliotecas sevillanas. Como dice el escritor Diego Arboleda en su pregón,un lugar nunca podría llamarse País de las Maravillas si entre sus maravillas no se contara una biblioteca”.

Laura tiene tres años y para celebrar que, a veces, coge sola un libro y se cuenta sus cuentos, su madre le ha sacado el carné de la biblioteca; un espacio que ha gateado, en el que le han cambiado los pañales y practicado la lactancia.

Agu es una de las usuarias de San Jerónimo que más participa en los comentarios de la sección del blog ‘¿qeL’ (¿qué estás leyendo?). Ante la curiosidad de los niños, un día se convirtió en la protagonista de la actividad ‘Las mañanas de la biblioteca’, compartiendo con los alumnos del colegio San Jerónimo de Buenavista sus experiencias como lectora y como abuela.

Pelumi es de Nigeria y vive en el Polígono Sur, una zona con altas tasas de analfabetismo. A sus 14 años, es uno de los mejores lectores infantiles de la Biblioteca de El Esqueleto. Ha leído toda la colección de ‘Diario de Greg’, ‘Bat Pat’ y ‘Geronimo Stilton’.

Ilustración del cartel del Día de la Biblioteca 2015

Ilustración de Leticia Ruifernández para el Día de la Biblioteca 2015

En la Biblioteca Infanta Elena saludan por su nombre a esos jubilados que llegan cada mañana a leer la  ‘Historia de España’ por capítulos y a comprobar quién es el primero que rellena el crucigrama del periódico; un ejercicio diario que forma parte de su “gimnasia mental”.

Como asegura Javier Álvarez, director de la Biblioteca de Andalucía, “te dejaría atónita saber cómo bibliotecarios y bibliotecarias de barrio o pequeñas localidades, que a veces trabajan solos, llegan a ser útiles para la ciudadanía. Desde pequeñas academias de recuperación y ayuda en deberes; como de gestoría y hasta agencia de información; talleres de inicio a la Informática e Internet para personas mayores o sin recursos, consejeros de salud y de vida, lugares de acogida y descanso”.

Estas historias resumen en qué se han transformado las bibliotecas en los últimos años: son centros de fomento de la lectura, sí, pero también son espacios de encuentro, de integración y creación, en los que la información y el conocimiento conviven con el aprendizaje activo a través de las actividades, con el ocio y con las necesidades que, tanto la crisis económica como la transformación tecnológica, han planteado.

La biblioteca es la única institución de la sociedad que ofrece servicios de información, formación y ocio a coste cero para el ciudadanoAntonio Tomás Bustamante

Lo señala uno de los técnicos entrevistados. Las bibliotecas dependen de Cultura pero las tres patas que las explican son Cultura, Educación y Servicios Sociales.

Antonio Tomás Bustamante, presidente de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios (AAB), no se cansa de repetirlo: “Hoy por hoy, la biblioteca es la única institución de la sociedad que ofrece servicios de información, formación y ocio a coste cero para el ciudadano”.

Algunos datos

En la última Encuesta de hábitos y prácticas culturales 2014-2015, un 52,6% de la población encuestada reconocía no usar nunca o casi nunca los servicios bibliotecarios. ¿Los motivos? Falta de tiempo (32,6%), falta de interés (31,8%) y horario limitado (10%).

Si analizamos el informe Panorámica de las 53 Bibliotecas Públicas del Estado, vemos que el descenso de préstamos a domicilio afecta a 46 de las 53 bibliotecas estatales, las actividades aumentan en 42, mientras que las visitas aumentan en 33 y bajan en 20.

¿Y en Sevilla?

Tras un periodo muy complicado para la Red Municipal de Bibliotecas de Sevilla, los préstamos han descendido de 284.485 a 229.362 en los dos últimos años. Si en 2013, 606.677 personas visitaron alguna de las 14 bibliotecas, en 2014 fueron 548.620.

Las modernas instalaciones de la Biblioteca Felipe González todavía no están a pleno rendimiento.

Las modernas instalaciones de la Biblioteca Felipe González todavía no están a pleno rendimiento

La Biblioteca Infanta Elena finalizó 2013 con un total de 326 actividades, 164 mil préstamos y 305 mil visitas; 2014 con 411 actividades, 137 mil préstamos y 297 mil visitas. Sólo hasta el mes de agosto de este año ya llevaba programadas 395 actividades, 189.524 personas habían visitado sus instalaciones y había efectuado 81.406 préstamos.

¿Significa esto que, pese a los recortes presupuestarios de un 60%, que afectan a colecciones y plantillas, por no hablar de los recortes de horarios y del déficit de instalaciones en la ciudad, los bibliotecarios se están esforzando por dar respuesta a las demandas de la población que sí tiene un alto grado de satisfacción con sus servicios? Pero ¿están sabiendo transmitir la importancia que tienen para hacerse visibles y necesarios ante quién desconoce su labor?

¿Entiende su importancia la administración? ¿Lo sienten así los ciudadanos? ¿Son las bibliotecas espejos de las ciudades y los barrios en los que trabajan?

El porcentaje de población inscrita en las bibliotecas sevillanas ha crecido del 11,77% en 2009 hasta el 24,17% en 2013

La tradición bibliotecaria en Sevilla, como en toda Andalucía, es relativamente reciente. Como recuerda Federico Medrano, director de la RMBS, en 1992 tan sólo existía en la ciudad una biblioteca pública.

En el documento Bibliotecas públicas españolas en cifras, que aglutina las estadísticas de todas las bibliotecas públicas a nivel nacional hasta 2013, se detalla que el porcentaje de población inscrita en las sevillanas es del 24,17%. En 2009, este porcentaje era del 11,77%.

Distribución geográfica de las bibliotecas públicas en Andalucía

Distribución geográfica de las bibliotecas públicas en Andalucía

El panorama bibliotecario de Andalucía ha cambiado como de la noche al día en los últimos 35 años”, asegura Antonio Tomás Bustamante. El mayor esfuerzo ha sido la extensión de una Red de Bibliotecas Públicas de Andalucía (RBPA) por toda la comunidad autónoma. “Ahora bien, – matiza – quedan algunas cosas por hacer, principalmente intentar subir los índices de lectura de nuestra comunidad autónoma, que son los más bajos de Europa”.

En este contexto de dificultades económicas y de redefinición del propio concepto de biblioteca, hemos querido acercarnos al día a día de los bibliotecarios sevillanos, para conocer en qué áreas se está haciendo un especial esfuerzo y qué piensan del futuro.

La infancia, esa raíz

Isabel, Chary y Juan pronto cumplirán diez años trabajando juntos, “y todos a una”, en la Biblioteca de San Jerónimo; un barrio humilde, a las afueras de Sevilla, con una fuerte conciencia identitaria. “Nosotros nunca perdemos de vista que somos una biblioteca de barrio. El 90% de nuestros usuarios son del barrio y en ellos pensamos cuándo nos planteamos ¿qué quieren?, ¿qué necesitan?, ¿cómo podemos darles más?”, afirma Chary Nosete.

La imaginación es su aliada porque, además de las reducciones presupuestarias, cuentan con la desventaja de la ubicación. “Hasta hace bien poco, nuestro vecino era un convento en ruinas. No estamos ni el centro del barrio, ni en el interior de un centro cívico, así que quien viene a la biblioteca, es porque realmente quiere venir”.

Los colegios de la zona han incluido en su rutina escolar la visita a la biblioteca. FOTO: ARCHIVO BLOG SAN JERÓNIMO

Los colegios de la zona han incluido en su rutina escolar la visita a la biblioteca FOTO: ARCHIVO BLOG SAN JERÓNIMO

Hace unos años, se les planteó la siguiente tesitura: “¿Le damos vida a la biblioteca o nos quedamos a la espera?”. Y eligieron la primera opción.

Isabel Hernández cuenta que contactaron con las guarderías y los colegios del barrio para poner en marcha ‘Las mañanas de la biblioteca’; una actividad incluida dentro de la formación de usuarios “para que los niños se muevan solos por la biblioteca y sean autónomos” y que se va renovando cada año, a medida que surgen nuevas ideas: cuentos contados entre varios niños, apadrinamiento de lectores, representaciones teatrales propuestas por los profesores, presencia de escritores, etc.

Este curso acaban de poner en marcha ‘La increíble aventura de Mr. & Ms. Jerome’, un enigma que los alumnos del barrio deberán resolver, trabajando el acceso a la información y recursos web. Y, además, todas las semanas será elegido un BabyLibrarian, que ayudará en las tareas básicas de la biblioteca.

Tenemos mucha suerte por dos cosas -explica Isabel-. Los profesores de la zona están superpreocupados porque sus niños sean futuros lectores, que no vengan a la biblioteca como una obligación sino como una relajación, y podemos hacer estas actividades sin tener que cerrar la biblioteca”.

La RMBS tiene un calendario oficial de actividades, que es el que se ha visto afectado por los recortes presupuestarios ya que, al parón del verano, se le suma el de los meses de diciembre, enero y febrero. Para este reportaje, llego a San Jerónimo porque es uno de los pocos espacios municipales que publica anualmente en su blog las estadísticas. Y, según las cifras del año pasado, programaron 140 actividades.

Aunque no tengamos dinero, no nos podemos quedar quietos”, asegura Chary. “Hay que buscarse la vida para seguir dinamizando y son actividades que no cuestan dinero”.

En las catorce bibliotecas de la Red hay 25.351 usuarios infantiles y en la Biblioteca Infanta Elena, 6.640

En las catorce bibliotecas de la Red municipal, hay inscritos 25.351 socios infantiles, que realizaron 68.723 préstamos en 2013 y 57.847 en 2014. En la Biblioteca Infanta Elena hay 6.640 usuarios infantiles.

“Es fundamental trabajar con los niños. Es invertir en una raíz que sabes que va a dar frutos. Los niños ocupan este espacio por las mañanas y, por las tardes, vienen con los hermanos, con los padres, con los abuelos, y se implica toda la familia”, asegura Chary Nosete.

Niños y niñas son también una de las preocupaciones fundamentales para los bibliotecarios de El Esqueleto, el centro más veterano de la Red, inaugurado en 1993. En su caso, la realidad se impuso. De los 35.000 habitantes censados en el Polígono Sur, en barriadas como Murillo, Las letanías o Martínez Montañés, el analfabetismo todavía afecta a más de un 60% de la población y un 20% del barrio vive en condiciones de extrema pobreza.

El fomento de la lectura es casi un lujo, un poco utópico. El Centro de Adultos está realizando un gran trabajo con la alfabetización, colaboramos con las maestras más interesadas para atraer usuarios en el futuro pero nuestra política es, desde hace siete años, crear usuarios y lectores desde la infancia”, cuenta Daniel Fernández Rutkowski.

La gente a la que nadie le hace caso se merece lo mejorDaniel Fernández Rutkowski

¿Y cómo lo hacen? Por una parte, destinando entre el 50% y el 75% de los recursos económicos a la compra de material infantil. “Nos ponemos muy firmes con eso, que los libros sean de la mayor calidad porque creemos que la gente a la que nadie le hace caso se merece lo mejor”.

El problema viene cuando ha habido un “corte radical de presupuesto”. “Tenemos pocos usuarios pero los tratamos a tutiplén porque es una pequeña semilla que siembras y, cada año, conseguimos que vengan más. Pero ¿qué pasa cuándo no tienes dinero para comprar libros y películas? Pues que pierdes la mitad de los usuarios. El año pasado compramos 56 libros, 30 infantiles. ¿Qué haces con treinta libros nuevos, que están prestados continuamente, cuando deberías tener 300?

La Pequeteca es una de las actividades de El Esqueleto con los prelectores. FUENTE: BLOG EL ESQUELETO

La Pequeteca es una de las actividades con los prelectores FUENTE: BLOG EL ESQUELETO

Otra de sus líneas de actuación es el trabajo activo con los colegios. “En los últimos cuatro años, me desplazo a colaborar con la bibliotecaria o con la maestra encargada de poner al día la biblioteca escolar. Ya hemos ayudado a organizar el Manuel Altolaguirre, el Colegio Andalucía y el Instituto Romero Murube”.

Además de actividades como La Fábrica de Cuentos, y de los préstamos colectivos temáticos, en El Esqueleto también se sirven de los dispositivos electrónicos para el fomento de la lectura.

Prestamos hasta 20 libros electrónicos, en los que ya hemos descargado una serie de títulos adecuados a la edad de los lectores. Los chicos leen uno o dos libros y luego, hacen un coloquio en clase”, explica Daniel. Además, también se llevan a cabo talleres de animación a la lectura con el libro electrónico, que se desarrollan en la biblioteca y que este año se estrenarán con grupo específico en Facebook.

En un contexto tan duro, le pregunto a Daniel qué es lo que necesitarían. “Que la administración no tratase a esta biblioteca como una biblioteca normal, sino de actuación especial, de fomento de la lectura de base. Necesita una gran inversión, inversiones en las bibliotecas escolares. Que se fomente la lectura de base como se hizo en España en los años setenta”.

Comunidad, una palabra sagrada

Una biblioteca no tiene sentido si no se relaciona con su entorno, cuando su entorno, por una u otra razón, no se implica en su día a día. Es la llamada comunidad; una palabra que se ha vuelto sagrada para quien trabaja en el entorno bibliotecario. Así lo expresa Antonio Tomás Bustamante: “La idea de que las bibliotecas son la vida social de una comunidad, nos lleva a entender las bibliotecas como el punto de encuentro, el ágora de esa comunidad, tanto urbana como universitaria, escolar, etc”.

Granada acogerá en noviembre las XVIII Jornadas Bibliotecarias de Andalucía, que analizarán el papel actual de la biblioteca, con foros como el titulado ‘Las bibliotecas, plazas públicas abiertas y creadoras de nuevas comunidades’.

La interacción de las bibliotecas con sus personas usuarias, su gratuidad, la vocación de servicio de los bibliotecarios, la adaptación a los avances tecnológicos, el constituir mucho más que lugares de conservación y el no discriminar a ningún tipo de lector son constantes que recuerdo desde siempre, después de tres decenios trabajando en bibliotecas. Considero que siempre son cuestiones nuevas al mismo tiempo que permanentes, adaptables al momento y todavía ilusionantes”, destaca Javier Álvarez.

Hay que fomentar no sólo a los usuarios habituales, sino ir a buscar a esas personas que todavía no nos conocen o que no tienen la oportunidadAna Isabel Fernández

Ana Isabel Fernández, directora de la Biblioteca Infanta Elena, también lo entiende así. La tendencia no es estar aislados, sino interactivos con los usuarios y otro tipo de instituciones”.

Entre nosotros se dice que antes las bibliotecas eran como un supermercado o un centro comercial, en los que se valoraba el aspecto cuantitativo. Hoy, las bibliotecas son como una cocina, de lo que se trata es de fomentar la creatividad. Ya lo dicen en la Biblioteca de Nueva York: get inspired”.

Antes, nuestra función era proporcionar libros, después libros y películas. Ahora se trata de organizar actividades para todos los sectores de la población y tenemos que ir más allá porque ¿qué ocurre con los usuarios que no nos visitan? Hay que fomentar no sólo a los usuarios habituales, sino ir a buscar a esas personas que todavía no nos conocen o que no tienen la oportunidad”, comenta Anabel.

La Biblioteca Infanta Elena ha trazado una red de cómplices en su trabajo. Existe la Asociación ‘Ocnos’ de Amigos de la Biblioteca, colabora con el Instituto Francés, con el Centro Andaluz de las Letras, con la Asociación contra el Cáncer en la sección específica ‘Biblioterapia’, con el Grupo África que proporciona libros y asesoramiento en la selección sobre literatura africana, con Madre Coraje, con la ONCE, con Andalucía Compromiso Digital, y en breve, lo harán con la Fundación Vicente Ferrer. Ha llevado sus actividades de dinamización a centros de menores o a la Cárcel de Mujeres y tienen las puertas abiertas para propuestas que resulten interesantes para sus usuarios.

Por las instalaciones de la Infanta Elena han pasado desde conciertos a espectáculos de circo. FOTO CEDIDA

Por las instalaciones de la Infanta Elena han pasado desde conciertos a espectáculos de circo FOTO CEDIDA

Por sus instalaciones, inauguradas el 29 de septiembre de 1999, pasan diariamente mil personas y acogen desde donaciones de sangre hasta espectáculos de circo con el festival Circada, desde mercadillos solidarios a exposiciones, desde conciertos musicales a espectáculos de vanguardia de la mano de ZEMOS98.

Una de sus actividades más consolidadas son los clubes de lectura, tanto infantiles, como juveniles y de adultos. Cada año programan 20 pero la demanda es tanta que, ante la inexistencia de espacio disponible, una de sus asignaturas pendientes es decidir si dan el salto hacia un club de lectura en la nube.

Las dudas las aporta uno de los técnicos encargados de difusión de la Biblioteca. “Somos muy partidarios de dar valor a la Biblioteca como espacio de encuentro, que haya un contacto entre los participantes, que se vean cara a cara. Claro que podríamos hacerlo online o que la presentación de Manuel Rivas fuese retransmitida en streaming pero seguro que la gente preferirá el contacto personal, conocerlo, que le firme el libro”.

Un presente tecnológico

Las bibliotecas son instituciones altamente permeables a las transformaciones tecnológicas, ya que no sólo han cambiado su operativa interna, sino también los servicios que prestan y los canales para comunicarla.

Como asegura Carlos Magro, vicepresidente de la Asociación Educación Abierta que intervendrá en las jornadas de Granada, este sector es “uno de los colectivos que más y mejor está pensando el tema de la transformación digital, que más inteligencia está poniendo en entender este proceso y sus implicaciones”, según señala en una entrevista realizada para el blog de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios.

La tecnología ha modificado la operativa interna de las bibliotecas, así como los servicios que prestan y los canales para comunicarlos

Uno de los avances tecnológicos más destacados, y que suele pasar desapercibido, es que Andalucía fue, junto a la Comunidad Valenciana, “una de las primeras que se lanzó a la automatización en red, en unos momentos en los que ni los avances ni la formación en tecnología eran los mismo de hoy”.

Javier Álvarez destaca que, actualmente, cerca de 800 bibliotecas integran la Red de Bibliotecas Públicas de Andalucía (RBPA), conectadas en un catálogo colectivo que presenta “ventajas obvias, como saber en una búsqueda sencilla en qué puntos de servicio se encuentran los libros u otros materiales de mi interés y poder utilizar un carné único en cualquier biblioteca de mi ciudad o allá donde me desplace en Andalucía”.

Además, “Andalucía cuenta con la mayor y también pionera Red de Centros de Documentación y Bibliotecas Especializadas (“IDEA”) conectadas también en red para ofrecer un catálogo colectivo de otros 155 centros”.

Las bibliotecas también se están adaptando a los cambios en los hábitos de lectura, con la plataforma eBiblio, un proyecto puesto en marcha por el Ministerio de Cultura y gestionado por las autonomías.

Hace unos días, y tras su primer año de funcionamiento, eBiblio cambió de empresa concesionaria, de Libranda a OdiloTK. “Cambian las aplicaciones para dispositivos móviles que, a diferencia de las anteriores, serán comunes para todas las autonomías y una ventaja de cara a los usuarios es la devolución, que el lector decidirá sin tener que esperar el paso de los 21 días si se había optado por descargar el libro además de la lectura en la nube”, explica Javier.

En un año de funcionamiento, eBiblio Andalucía tiene 8.398 usuarios registrados, 1.560 en la provincia de Sevilla, y ha realizado 30.043 préstamos

eBiblio Andalucía ha sumado en un año 8.398 usuarios registrados, de los cuales 1.560 los aporta la provincia de Sevilla. De éstos, 704 se han dado de alta en la Biblioteca Infanta Elena. En total, se han realizado 30.043 préstamos. “Respecto a las preferencias lectoras, no difieren mucho de los usuarios en soporte papel. La literatura de ficción se lleva la palma”, indica el director de la Biblioteca de Andalucía.

catálogo de descargas

Imagen del Catálogo de descarga gratuita de la Red

Una de las iniciativas puestas en marcha por la Red Municipal de Sevilla fue el lanzamiento en 2011 de un catálogo de descarga gratuita que, actualmente, ofrece un total de 2.758 ebooks libres de derechos. El número de descargas llega ya a 489.484. Benito Pérez Galdós, con ‘Bailén’ y ‘Cádiz’, es el autor más solicitado. Aunque los estudiantes de Secundaria son los más activos, Federico Medrano, director de la Red, cuenta que se producen descargas desde lugares tan dispares del mundo como Latinoamérica, Finlandia o Tailandia.

La alfabetización digital también está entrando de lleno en las bibliotecas que, hoy en día, son una de las instituciones más activas en la reducción de la brecha digital. La resolución de dudas de los usuarios se ha convertido en parte del trabajo cotidiano del personal bibliotecario que ha ayudado a tramitar desde citas con el médico, consultas con el Servicio Andaluz de Empleo o renovaciones del carnet de identidad.

Con la colaboración de Andalucía Compromiso Digital, muchos son los espacios que han programado talleres de vídeo currículo, acompañamiento digital o redes sociales.

Pero, además, sirven también como contrapunto. “Las nuevas tecnologías han traído muchas cosas nuevas y buenas pero no podemos obsesionarnos con lo que yo llamo cerramiento digital”. Chary Nosete, de la Biblioteca de San Jerónimo, dice que la tecnología no tiene sentido si no la aplicas a tu día, integrada en las necesidades de la gente, que sigue privilegiando el contacto personal y la confianza.

Las bibliotecas están siendo una de las instituciones más dinámicas en la reducción de la brecha digital.

Las bibliotecas son una de las instituciones más dinámicas en la reducción de la brecha digital

Así piensa Jose, un usuario habitual de la Biblioteca de Los Carteros y antiguo profesor de Universidad que hoy prepara un proyecto educativo para niños. “Las TIC son un mundo explosivo y expansivo. Poder acceder a toda la información tiene un potencial tremendo pero, para los más pequeños, supone un riesgo tremendo de dispersión y de sobreexcitación”. “Nuestros niños están constreñidos en el mundo virtual”.

En su opinión, en las bibliotecas no sólo se pueden impartir talleres sobre el uso razonado de internet, sino también ofrecer otro tipo de actividades, que los lleve a “tocar, investigar, vivir, relacionarse entre ellos, ayudarles con la expresión oral, con el desarrollo de historias o hablar en público”.

¿Y el futuro?

En los encuentros bibliotecarios surgen reflexiones como esta

En los encuentros bibliotecarios surgen reflexiones como esta

Si el futuro es incierto, y estamos en una época de cambios sociales y tecnológicos, las bibliotecas están acompañando ese movimiento.

Como señala Antonio Tomás Bustamante, “el futuro de las bibliotecas pasa por diversificar sus servicios para un amplio abanico de usuarios, independientemente de la edad, cultura, religión o procedencia. Internet nos permite llegar aún más allá y el uso de las redes sociales nos ayuda a llegar a todos aquellos usuarios potenciales que aún no se han acercado a la biblioteca”.

Esto significa que el marketing ha entrado de lleno en el ámbito bibliotecario pero, con algunas excepciones, en el caso de las bibliotecas sevillanas todavía se está actuando tímidamente y algunos profesionales resaltan la necesidad de formación y actualización constantes.

En Granada, se ha incluido este tema, con la ponencia de Nieves González, ‘Marketing: no es cuestión de recursos, sino de estrategia’.

Para Antonio Tomás, “lo primero sería tomar conciencia de la necesidad por parte de los profesionales de cómo el marketing y su desarrollo dentro de nuestros servicios bibliotecarios es fundamental. Nuestras bibliotecas se han convertido en verdaderos motores culturales de nuestro entorno y debemos salir en busca de todos los usuarios, sobre todo de aquellos que no se han acercado aún a la biblioteca”.

Pero, además, se está redefiniendo el propio concepto de biblioteca porque, como dice Isabel Hernández de San Jerónimo, “la era de prestar libros se acabó”.

Desde la Asociación Andaluza de Bibliotecarios se insiste en la desmitificación “de esa imagen que se tiene como lugar de silencio, cultura y sabiduría para dar cabida en ellas a todo aquel que se quiere acercar a utilizar todos los recursos que esta posee, hay que convertirlas en foco cultural de la comunidad a la que atiende”.

¿Planea sobre el futuro el préstamo digital de contenidos audiovisuales? “Uno de los materiales más prestados son los de contenido audiovisual y por tanto su préstamo se hará con el tiempo también en formato digital. Hace 5 o 10 años no pensábamos cómo ni de qué manera desde una biblioteca se le podía prestar a los usuarios libros digitales sin ni siquiera pasar por la biblioteca. Tenemos que estar abiertos a los cambios y la innovación de nuestros servicios”, responde Antonio Tomás.

Con las nuevas tecnologías, todo es virtual”, asegura Ana Isabel Fernández. “Pero estamos viendo que países como Holanda o como Japón, que están más avanzados, siguen construyendo bibliotecas porque las consideran una necesidad”.

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