Cómo ser pequeño y adaptarse a la tecnología (III): Boocle, la red de los independientes

En el entorno web hay más de 40 redes sociales lectoras, de Lectyo a Qué libro leo, de GoodReads a LibraryThing. Por eso, cuando Red Boocle se proclama como la primera red social de lectores, libreros y editores, una de las preguntas parece obligada. ¿Suena ambicioso, no?

Sí, supongo que es ambicioso – se ríe Andrés- pero tenemos ganas de que nazca algo que provoque un cambio y que sea una referencia”.

Andrés Sabeino es la parte técnica de este proyecto e Ilaria Martinelli, con amplia experiencia en el sector editorial, es la responsable de contenidos. Ambos, junto a un equipo de colaboradores, han dado forma a Boocle, una red que pretende situar al libro en el centro de la cultura y que todavía se encuentra en fase beta. Es decir, de arranque.

Boocle nace de la pregunta ¿cómo podemos proteger al librero? Y la respuesta es creando una red en el universo virtual, donde se apoyen mutuamente el editor, el librero y el lector realmente interesado en la literatura, en la cultura, en el conocimiento”, contextualiza Ilaria.

Martinelli: “Las librerías son la base cultural y ética de la sociedad”

“La base del proyecto es que se están muriendo las librerías y no se puede permitir. Las librerías son la base cultural y ética de la sociedad. Si el librero no se sube al carro del digital, se muere. No sólo por los archivos digitales, sino por la viralidad de la web. Es un trabajo muy antiguo, tu librero de confianza, pero eso hay que trasladarlo al universo digital. Para que no se mueran y para que no se polarice tanto en grandes cadenas”.

No la interrumpo porque su discurso es nítido, lúcido y movilizador. “El mundo de la edición en España se está polarizando. Hay dos polos muy claros, que son el grupo Planeta y el grupo Penguim Random House, y eso va a crecer, crecer, crecer y se va a comer todo. Desde el punto de vista económico, es una tragedia pero también desde el punto de vista cultural porque ya no habrá la misma libertad de expresión ni de creación. Ya no será el librero el que seleccione el escaparate. Será la distribuidora del grupo enorme la que te imponga el escaparate”.

Red Boocle es fruto de años de amistad entre Andrés e Ilaria, años de conversaciones sobre qué es lo que funciona mal en el sector editorial, los problemas, los excesos y las carencias, y de imaginar qué podría hacer la web por él. “¿Qué podemos hacer? -se pregunta Ilaria- Montamos una red, que nos gustaría que fuese la red Boocle, que haga fuerza, que sea como un pequeño tercer polo, con poco dinero pero con muchísima voluntad y muchísimas ganas de luchar por la independencia del sector cultural”.

Los tres pilares de esta comunidad serán los lectores, que participan sin coste de suscripción y que, al igual que sucede en otras redes sociales, eligen a quién seguir y con quién interactuar; las librerías independientes que, además de tener acceso a un contacto personalizado con sus seguidores y un espacio para la promoción, pueden recibir asesoramiento sobre su presencia online; y las editoriales, también de carácter independiente, que, a la promoción, suman la posibilidad de activar la venta online. Para ambas, participar en la plataforma sí tiene un coste de suscripción.

MASA CRÍTICA DE LECTORES

Boocle está empezando a caminar ahora. Han iniciando los contactos para que librerías y editoriales se adhieran al proyecto. Como puntualiza Andrés, “no estamos diseñando este proyecto para ofrecérselo, sino para que ellas lo hagan crecer. Boocle lo que hace es establecer una sinergia de colaboración, plantea dinámicas de promoción desde el entorno web hacia el entorno real”.

Boocle favorece el encuentro en torno al libro

Boocle favorece el encuentro en torno al libro

Son conscientes de que, en este momento, la pescadilla se muerde la cola. “Tenemos que atraer lectores para atraer a librerías y editoriales pero, para atraer a librerías y editoriales, necesitamos lectores. ¿Qué hemos hecho? En esta fase de prelanzamiento, la suscripción a la plataforma no tiene coste. Es una cuestión de confianza. Para que esto arranque, es necesario que las librerías y editoriales digan que quieren que arranque”, matiza Andrés.

Sabeino: “No promocionamos una marca. Promocionamos un concepto. La independencia”

Actualmente, tienen registrados 50 lectores y quieren empezar a funcionar cuando cuenten con, al menos, 500 participantes. Según sus estimaciones, “hay un público objetivo de 100.000 individuos. Si un 10% del sector independiente se une al proyecto, con 600 suscriptores, supone una bolsa de recursos para crear durante un año campañas de captación y de fidelización, de promoción online. No va a ser como la de una gran cadena pero sí para ganar espacio, con imaginación y con creatividad”.

El objetivo no es promocionar una marca concreta. “No promocionamos una marca. Promocionamos un concepto. La independencia”.

Ilaria explica que, mientras que Boocle se encargaría de las actividades de dinamización y marketing, las propias librerías y editoriales, junto a los lectores, tendrán su propio espacio para compartir iniciativas, experiencias, además de venta online. “Las librerías se están poniendo las pilas con presentaciones, talleres, charlas, fórum literario, clubes de lectura. ¿Porqué, en vez de poner un cartel en tu puerta y machacar tu web, no lo compartes en tu rincón de Boocle?”.

Lo que diferencia a esta red nacida en Sevilla de otras redes sociales lectoras es que “Boocle trabaja con el universo exclusivamente independiente, donde la elección del material no es dictada meramente por las leyes de mercado, sino por el gusto del editor y por la cultura, en su esencia de libre pensamiento y creación. En casi ninguna de ellas es posible interactuar directamente con los editores y los libreros y todas las actividades culturales del mundo del libro independiente están contempladas y piden la participación activa de los interesados“.

¿Y los escritores?, les pregunto. ¿No entran? Responde la editora. “Si una editorial quiere promocionar en Boocle a un determinado escritor, puede hacerlo. Pero no los hemos incluido como grupo. En el mundo de la autoedición hay aspectos que valoro mucho pero, como profesional, no me gusta demasiado el intrusismo. El filtro de la edición es fundamental”.

EL FUTURO, UN SUEÑO

Antes de despedirnos, Ilaria me pregunta: “¿quieres que te cuente qué esperamos del futuro?”.

Sueño que se crea una red Boocle, seria, independiente, absolutamente independiente. Sueño que los editores entienden que hay que seguir publicando en papel pero que ese libro puede llevar un código que da acceso al streaming y el contenido se paga una vez. No tengo porqué comprar tres archivos, o cuatro o seis. Un libro en papel y, en la nube, tu archivo digital. Eso permite la supervivencia de la librería al 100%, vive la tradición del libro en papel pero me adapto a la tecnología y el soporte”.

¿Cómo suena? ¿Ambicioso? ¿Deseable? ¿Posible?

Comenta