Libros y música se alían en Bookstock

Una consulta al archivo de Jot Down con la etiqueta Editar en tiempos revueltos muestra cómo desde 2013 esta revista cultural ha dado espacio y protagonismo a las editoriales independientes que se abren paso poco a poco en un mercado saturado por los grandes grupos.

Como una muestra más de apoyo a esta labor nace Bookstock, el festival de libros y música que arranca hoy en Sevilla con talleres, debates, presentaciones, conciertos y la presencia de 40 editoriales. El CICUS participa en la organización, junto a la librería La Extra-Vagante.

POR Sonia Domínguez / SEVILLA, 16 SEPT 2016

Bookstock se explica por varias razones. Por el apoyo de la revista Jot Down a las editoriales independientes, por su experiencia en la organización de eventos en la ciudad sobre ciencia y cultura o porque comparte sociedad con la librería La Extra-Vagante. Hay, además, ciertas ganas de reivindicar su procedencia y la certeza de que se puede hablar de libros sin protocolos ni excesivas parafernalias.

A la propuesta de celebrar tres jornadas de talleres, debates y conciertos, el CICUS dijo sí y el Ayuntamiento de Sevilla, a través del ICAS, apoya la iniciativa.

Después de dos meses intensos de preparativos, la sede universitaria de la calle Madre de Dios acogerá desde hoy y hasta el domingo un evento diseñado con poco presupuesto y muchas ganas, pensado para despertar el interés del público con inquietudes culturales pero también para llamar la atención del sector del libro. Para muchas de las editoriales participantes, Sevilla no forma parte de su ruta.

Los talleres de Arte sonoro (Bandaàparte) y Fanzinerama (Aristas Martínez), la presentación del proyecto internacional The Short Story Project; charlas sobre música, ilustración y edición, la presentación de El Arte. Conversaciones imaginarias con mi madre (Juanjo Sáez, Astiberri) y La Cura (María Melero, Jekyll & Jill), además de los conciertos de Chencho Fernández y Maleso & Banda Comansi componen una programación en la que estarán presentes autores como Jenn Díaz, Manuel Astur, Rebeca García Nieto y Miguel Ángel Hernández, y editores como Raquel Vicedo (Sexto Piso) y Pablo Mazo (Salto de Página).

A punto de confirmar si las buenas expectativas se cumplen, entrevistamos a Fran G. Matute, editor del blog Estado Crítico, colaborador de Jot Down y mano organizadora de este primer Bookstock.

“Salvo que estés muy metido dentro del mundo del libro, no se conoce quién está detrás de editoriales muy pequeñas que están arraigando mucho, que están haciendo unos catálogos alucinantes”

PREGUNTA: Aunque hay una librería en la organización habéis optado por un encuentro de editoriales. ¿Por qué?

RESPUESTA: El proyecto está pensando como una especie de feria editorial. Jot Down lleva mucho tiempo haciendo entrevistas a todo el sector editorial en España. Es como una especie de obsesión. A esta gente hay que darles voz y hay que darles su protagonismo.

Salvo que estés muy metido dentro del mundo del libro, no se conoce quién está detrás de editoriales muy pequeñas que están arraigando mucho, que están haciendo unos catálogos alucinantes y que son realmente parte de la creación, no sólo el autor del libro. Ha habido en los últimos diez años una proliferación de independientes, hemos visto un boom de recuperaciones, de traducciones nuevas, cuando hasta entonces estaba todo muy localizado en cuatro o cinco editoriales grandes.

Bookstock es un paso más en esa especie de reconocimiento a la labor editorial que se está haciendo en España.

La Extra-Vagante es socia de Jot Down. Su presencia es para cubrir el hueco de aquellas editoriales que hemos invitado, que no pueden venir o que no han querido, pero les hemos dado la opción de decir: ¿quieres que esté tu catálogo presente en la feria a través de la librería? Esa es la intervención de La Extra-Vagante.

P: El listado de editoriales es impresionante. ¿Qué crees que ha funcionado más como reclamo: el prestigio de Jot Down o que fuese en Sevilla?

R: El hecho de que Jot Down esté detrás creo que ha influido mucho para que la gente haya dicho que sí a un evento nuevo, que parte de cero. Se están pagando ellos todo. Lo único que se les ha ofrecido es el stand gratuito, que es raro porque normalmente en las ferias se cobra, pero como era el primer año se ha querido facilitar que la gente venga.

Eso creo que lo han agradecido y la confianza ciega viene porque si lo organiza Jot Down, que les consta que está apoyando su labor, se han creído la potencia del acto. Y luego, quieras que no, es un aliciente que sea en Sevilla. Muchos editores hace mucho tiempo que no han venido por aquí o no la conocen.

El patio del CICUS acogerá la mayor parte de las actividades de Bookstock FUENTE: Universidad de Sevilla

El patio del CICUS acogerá la mayor parte de las actividades FUENTE: Universidad de Sevilla

Aunque el CICUS sea un organismo local, cada vez está sonando más fuera. Tiene una sección que se llama Escritorio, que dirige Juan Diego, que ha hecho muchas cosas fomentando el libro y la lectura. El CICUS está apostando por una literatura llámala periférica, independiente, diferente, centrada en el diseño del libro, en ese trabajo casi artesanal que están haciendo muchas editoriales. El CICUS y Jot Down se han entendido a la primera.

“La recepción que hemos tenido ha sido brutal. La gente quiere estar aquí porque les ha parecido que es una plataforma de difusión enorme”

P: ¿Cómo se ha ido definiendo el programa?

R: El CICUS cede las instalaciones y la parte técnica y Jot Down soporta el coste más directo. Teníamos un presupuesto mínimo. El programa que nos podíamos permitir era muy breve pero fue sacar el cartel y dar cuatro pinceladas y el resto del programa llegó solo.

La recepción que hemos tenido ha sido brutal. La gente quiere estar aquí porque les ha parecido que es una plataforma de difusión enorme. Uno de los platos fuertes es la presentación del libro ilustrado de Juanjo Sáez y eso es una petición de Astiberri, que ha dicho que quiere presentarlo aquí en primicia.

Si solemos decir que esto no es una Feria del Libro es porque quitando las dos presentaciones, que nos parece que no suelen estar en la Feria del Libro, ni los talleres, ni los conciertos ni este tipo de charlas con cierto trasfondo intelectual están.

Queremos que haya un debate intelectual, por eso está detrás la Universidad. No son charlas amenas. Nos interesa saber cómo funcionan las editoriales independientes por dentro, cómo deciden que su catálogo esté construido de obra extranjera traducida o de obra española novel, porqué una editorial tira por un lado o por otro. Si te das cuenta, la mayoría se apoyan mucho en traducciones de fuera en vez de intentar potenciar talento local. Porqué se da una cosa, qué es más rentable, qué menos. Quiero saber las tripas, quiero saber qué se cuece en la cuenta de resultados de una editorial y porqué funciona así.

P: ¿El libro ya no se defiende solo?

R: La idea es hacer un festival cultural, que la música y los libros estén al 50% pero es verdad que la parte literaria se ha terminado comiendo la parte musical. Había una pretensión de proyectar un documental sobre la Rota de los años 60, de la base americana metiendo los discos de Jimi Hendrix en España cuando eso no existía, en el que salían Felipe Bénitez Reyes y otros escritores, pero no lo han terminado. Lo que sí nos parecía importante es que, ya que se hacía en Sevilla, tuviesen mucha presencia los grupos sevillanos. Queríamos que eso se notara porque va a venir mucha gente de fuera.

Me ha sorprendido gratamente el interés que ha mostrado la gente de fuera por lo que se está haciendo aquí, escritores, editores, periodistas, mientras que mucha gente de aquí no se ha querido interesar. Es lo de siempre, la cercanía.

P: En la primera ronda de invitaciones sólo había una editorial sevillana invitada pero al final hay muchas más. No sé si había que cumplir con una especie de cuota local. 

R: Reservamos un hueco para las locales porque sabíamos que seguro que iban a decir que sí e hicimos invitaciones escalonadas con aquellas editoriales que nos gustaría que vinieran sí o sí. Invitamos primero a diez, vimos su reacción, luego a otras diez. La respuesta ha sido genial.

“El sector del libro en Sevilla debería aprovechar este festival y que vienen 40 editoriales para conocer en persona a esos editores, sentarse en una sala del CICUS e idear negocios adyacentes a la librería”

P: En un sector tan llorón, las editoriales suelen ser bastante guerrilleras, se mueven más que las librerías. 

R: Entiendo que este festival a lo mejor a las librerías no les haga gracia. Entiendo que haya un conflicto en que sea la propia editorial la que venga aquí a vender pero la idea de invitarlas es para que nos conozcamos entre todos, se creen sinergias y salgan negocios paralelos. Me gustaría, que no sé si se hará, que vengan los libreros de Sevilla a presentarse a las editoriales.

P: ¿Y porqué no los bibliotecarios que tienen el poder de compra? 

R: Pues también. El sector del libro en Sevilla debería aprovechar este festival y que vienen 40 editoriales para conocer en persona a esos editores, sentarse en una sala del CICUS e idear negocios adyacentes a la librería. Si tuviera una librería, vendría solo por eso. No lo vería como una agresión.

El catálogo que ellos van a traer, en un 90%, es un catálogo que no está en las librerías, aunque se pueda pedir, pero no está presente. Y la queja de las editoriales es “a mí un libro me dura tres meses, luego ya nadie habla de él”. Hay libros muy buenos que son los que van a traer.

No sé lo que va a pasar pero Bookstock tiene una cosa paralela a la venta de libros. Vamos a conocernos, vamos a conversar y a llegar a acuerdos. La medicina con un poco de azúcar, que no todo sea una presentación con la bandera española y la de Andalucía detrás, vamos a hablar de libros de otra forma, vamos a darle al coco.

Astiberri lanza una edición especial de El Arte de Juanjo Sáez

P: ¿Qué tipo de lector distingue una editorial de otra?

R: Uno que está muy metido en este mundo. El lector general no se fija demasiado en eso.

P: En el último encuentro de Edita Barcelona, Luis Solano hablaba de que un 4% de los lectores se guiaba por las editoriales para sus compras. 

R: Por eso es necesario. Cada editorial tiene un estilo, una línea muy reconocible. Si te gusta un tipo de literatura, tienes que saber qué editorial va a ser capaz de servirte ese tipo de literatura. Si te gusta Dirty Works, por ejemplo, te puede gustar perfectamente Sajalín.

P: ¿Qué espacio crees que hay en Sevilla para la innovación en eventos literarios?

R: Yo tampoco diría que esto es una innovación.

P: Se repitió varias veces en la rueda de prensa de presentación. Innovación, novedoso…

R: Innovación y novedoso no es lo mismo. Es novedoso porque no se ha hecho nunca. Casi ninguna de estas editoriales ha tenido la oportunidad de venir a Sevilla nunca, que yo sepa, o no les ha interesado venir.

P: Es fuerte que Sevilla no esté en ese mapa.

R: A eso me refiero. Las primeras editoriales que empezaron a darse cuenta de que aquí estaba cambiando un poco la cosa, que estaban surgiendo librerías muy chulas y que había cierto nicho, fue el grupo Contexto. Aquí venían cada dos meses Enrique Redel, Diego Moreno, Santiago Tobón, y no sólo se pateaban todas las librerías y hablaban con ellos, se hacían amigos, les proponían cosas, se movía el editor y luego organizaban desayunos de trabajo con la prensa, donde les presentaban el catálogo. Eso era genial. Creo que hicieron algún amago de participar en la Feria del Libro y aquello no cuajó nunca. Dejaron de venir. También es verdad que muchas de estas editoriales han tenido un crecimiento exponencial brutal. Son ahora mismo referentes, son la nueva Anagrama o la nueva Tusquets. Son independientes pero muy grandes.

Hay ahí un margen de editoriales pequeñas, que tienen 12, 15 libros, que todavía no han sacado más, que deberían hacer eso que hizo Contexto. Patearse la ciudad de Valencia, Zaragoza, Sevilla. Hay una masa… Este es el evento para decirle a esa gente “venid, que aquí hay cosas“.

P: En la rueda de prensa, Mayte Aragón de La Extra-Vagante dijo que Sevilla está despuntando, que es una ciudad que llama la atención a nivel literario. ¿Lo ves así?

R: Para empezar, han surgido nombres de escritores de Sevilla que están siendo muy potentes, que han fichado por las grandes editoriales y eso, quieras que no, pone un poquito en el mapa a Sevilla. Y luego es evidente que han florecido muchas librerías. Otras han cerrado. Por ejemplo, cerró Birlibirloque, que fue una pena. Birlibirloque estaba dinamizando esto a saco, consiguió tener una programación que hacía que viniera a presentar sus libros gente más interesante que la que traía el CAL (Centro Andaluz de las Letras). Manuel Vilas, Pilar Adón. Es que hay otro mundo literario que no es Alfaguara. La Fuga tiene su rollo, es un meritazo, con una propuesta tan suya, tan radical, chapeau… La Extra-Vagante es un sitio súper bonito, es la librería ahora mismo del centro.

P: ¿Y a nivel de lectores que consuman todo esto?

R: Yo creo que sí. Lo que no tendremos es dinero pero ganas de leer sí hay.

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