Casa Tomada: la librería sevillana que fue viral

Cuando María José Barrios y Marta González volvieron de vacaciones en septiembre, vieron la puerta de Casa Tomada tan vacía que colgaron el cartel con el microrrelato de Anselmo y Rosaura que ya habían puesto otras veces y que tienen impreso en las tarjetas de visita. Reunieron a su equipo y se marcaron un objetivo para su tercer año como empresa: consolidarse como librería. Habían ido ampliando el fondo editorial y estaban contentas con la selección. Hasta aquí lo que estuvo en sus manos decidir. ¿El resto? No lo provocaron ellas. Lo hizo la red.

Hay varios condicionales en esta historia. Si lo haces adrede, no te sale. Si intentas controlarlo, se escapa por dónde menos esperas. Y si la viralidad te pilla sin experiencia en el manejo de redes sociales, puedes quedar sepultada por la avalancha de mensajes, atención mediática, posibles conflictos y el trabajo intenso del día a día en la puesta en marcha de la nueva temporada.

Ha pasado un mes desde que el famoso microrrelato de los cinco minutos se convirtiese en la historia más leída y compartida, de Andalucía a España, de Argentina a Colombia, Chile o Perú.

¿Cuánta gente ha podido leer el cuento? ¿10 millones? ¿15? Es algo completamente intangible. Un fenómeno inmanejable”, asegura Mª José Barrios. Pero, tras la tormenta o hiperactividad de aquellos días, sigue siendo muy difícil medir el impacto. “La lectura que hemos hecho, más que quedarnos en la anécdota de Rosaura, es que se ha hablado de una librería sevillana”.

Pero vayamos cronológicamente.

En 2008, Mª José escribió en su blog Cuentos Mínimos el microrrelato “Aviso”. Un año después, fue incluido en un libro con el mismo título, que publicó el Ayuntamiento de Málaga.

Esta foto de Juan Antonio Hidalgo ha dado la vuelta al mundo

Esta foto de Juan Antonio Hidalgo ha dado la vuelta al mundo

En aquellos tiempos, esta escritora y profesora pensaba que si algún día tenía una librería, usaría esta historia como cartel. Ese día llegó en 2012, cuando Casa Tomada, que combina la librería con talleres literarios y audiovisuales, abrió sus puertas en la calle Muro de los Navarros. Durante un tiempo lo pusieron y no pasó nada. Un gesto simpático, creativo y con sentido del humor, fruto de la personalidad de la casa.

Hasta septiembre de 2015, cuando una fotografía de la cartulina amarilla hecha por Juan Antonio Hidalgo, autor de ‘Los últimos cien días de Jindra Hertam’ (Maclein y Parker), y colgada en su perfil personal de Facebook, expandió la historia de la hija del sastre por medio mundo.

El domingo que explotó todo estábamos en casa viendo la final de baloncesto. Empezamos a ver menciones en Twitter, 200 compartidos. ¿De dónde ha salido esto?, nos preguntábamos. Nos encontramos con cuatro o cinco páginas de Facebook con cientos de comentarios, miles de Me Gusta y ya leímos la noticia de ‘El Ideal’ de Granada que decía que el cartel era viral en internet”, relata Mª José.

Ante aquella información que contenía errores, y viendo que la fotografía se estaba compartiendo descontextualizada, sin mencionar ni la autoría ni que era un relato de ficción, “la gente pensaba que era real, se estaba compartiendo como algo de verdad”, tuvieron la lucidez de redactar una nota de prensa y enviársela a los medios locales.

Esa nota explicaba que que era un cuento escrito por María José hace siete años y que estaba colgado en la puerta de la librería Casa Tomada. Y empezó la locura de atender a los medios de comunicación. “Estuve una semana y media respondiendo entrevistas. El primero fue Jaime Rubio, de Verne, agencias, radios de Sevilla, nacionales y cuatro emisoras argentinas. A partir del martes, estaba en todos los medios digitales nacionales e internacionales de Argentina, Colombia o Perú. ¿Cuánta gente lee el Clarín de Argentina?”.

En esa cobertura, Mª José se ha encontrado con algunas sorpresas, como que la revista Hola redactase una de las noticias más completas, se ha sentido un poco “mona de feria” respondiendo a preguntas sobre amor y sus declaraciones y ha llegado a preguntarse porqué cuesta tanto dar “una información correcta cuando la información está más que disponible”.

También le ha sorprendido que, a nivel local, el único medio de prensa escrita que se hizo eco en Sevilla fuera el ABC, cuando era la noticia más leída de la prensa digital de medio mundo.“Soy muy consciente que ser librero no es esto pero era una historia divertida, que estaba pasando en su ciudad y de la que estaba hablando medio mundo hispano”.

A la atención mediática se sumaba el intento de seguimiento en redes sociales. “El lunes llegamos a contabilizar medio millón de personas entre cuatro páginas de Facebook”. El tráfico en internet también se disparó. “Nuestra página web podía tener como 150 visitas diarias. Esos días contabilizamos 5.000 visitas un día, 3.000 visitas otro. En una semana subimos como 700 o 800 seguidores en Twitter”. En Facebook han sumado más de 1.800 nuevos seguidores.

La historia de Anselmo y Rosaura encontró su final en un concurso de microrrelatos

La historia de Anselmo y Rosaura encontró su final en un concurso de microrrelatos

Todo este runrún digital, indigerible para quien no tenga experiencia en estos campos, sucedía mientras estaban cerrando los detalles de la nueva temporada de talleres en Casa Tomada, además del día a día de la librería y su participación en la Noche en Blanco, pero, lejos de arredrarse ante semejante avalancha, decidieron cerrar el asunto de una manera creativa. Convocaron un concurso de microrrelatos para dar un final al final abierto en la historia de Anselmo y Rosaura.

Ha habido portales que han salido diciendo “Casa Tomada da una lección de marketing”. ¿Qué lección? Si yo no he hecho nada. Si lo haces adrede, no te sale. No soy tonta, he puesto un cartel en la puerta sabiendo que el efecto es divertido pero nada más. Estos fenómenos son tan inmanejables que tres días después la noticia más leída era una rata comiendo un trozo de pizza”.

Cuando la bola se ha desinflado, les han seguido pasando cosas bonitas. El programa Carne Cruda las eligió para iniciar ‘Basado en hechos reales’, su temporada de microrrelatos, pero les sigue resultando difícil medir el impacto inmediato. “No ha habido para nada un boom de gente que haya venido a comprar, la gente no está todo el día en las librerías. Estamos a punto de llegar a los 100 alumnos, el año pasado teníamos 60 pero creo que es fruto del trabajo realizado, de las recomendaciones de los alumnos”.

Eso sí. Para ellas, como experiencia, “ha sido tremendo” y, sobre todo, a día de hoy, “se nos conoce como librería”. “Al final, el primer paso para que alguien vaya a comprar a un sitio es que sepa que existe. Que no es poco”.

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