¿Profesores inquietos generan alumnos creativos?

  • Hoy sabemos que el cerebro del adolescente es extraordinariamente creativo, que durante esos años se goza de uno de los mejores momentos cognitivos de la vida”
  • Se aprende más cuando se experimenta”
  • “La escuela ha de incorporar el uso de la imagen como elemento de comunicación”
  • Un nuevo Trivium para la educación y formación del siglo XXI requiere de una base que ha de incluir el saber buscar información, el saber analizarla de forma crítica y, en tercer lugar, el saber cómo sintetizarla de forma visual”
  • O sabes aprovechar la tecnología porque la conoces y la utilizas para aumentar tus capacidades humanas, o no pasarás de ser un simio informatizado”

Estas son algunas de las reflexiones que el equipo de Infonomia, una de las principales organizaciones de innovación, recogió en el documento “30 ideas para el año 2030”, que analiza conceptos clave para el futuro, como niños, escuelatecnología o educación.

Es inevitable pensar en ellas, mientras cruzo el puente sobre la autovía que comunica el IES Severo Ochoa con el pueblo al que pertenece, San Juan de Aznalfarache. Hacen referencia a una transformación en la educación, que favorece la creatividad, la innovación y un uso inteligente de herramientas tecnológicas que forman parte del día a día de los jóvenes, aunque no de todos los profesores ni de los padres.

Precisamente, sobre estos y otros temas ha girado la conversación con los profesores de Lengua y Literatura del Severo Ochoa, Manuel y Belén, que orientan la enseñanza de su asignatura y su relación con la biblioteca escolar contando con la tecnología como aliada y con un blog, como centro de operaciones. Y, si no, pasen y vean. O lean.

EL LECTOR ESPECTADOR

Todo empezó hace tres años, cuando Manuel Ruiz Ferrari, apasionado de las nuevas tecnologías, y Belén Rodríguez, preocupada por la formación del pensamiento crítico de los chavales, coincidieron en el departamento de Lengua de este instituto de San Juan. Ambos, junto a María José Suárez, se encontraron trabajando en una zona humilde del cinturón metropolitano de Sevilla, en plena crisis económica, en pleno auge tecnológico y con una media de 30 alumnos por clase, desde los 12 años de 1º de la ESO hasta los 18 de Bachillerato y, en algunos casos, más.

Belén: “El lector espectador” empieza hace tres años, cuando me nombran coordinadora del Plan de Bibliotecas y la Junta de Andalucía crea el Plan Lector. La biblioteca estaba un poco parada y empezamos a dinamizarla, a seleccionar libros, a decorarla, a implicar al alumnado y a organizar una serie de actividades desde el departamento de Lengua. Queríamos transformar la relación de los alumnos con la lectura porque antes no entraba nadie en la biblioteca y, en estos años, se ha convertido en un espacio muy, muy dinámico.

Manuel: Partíamos de una idea. Queríamos que la lectura fuera algo participativo y colaborativo, que los alumnos expresasen sus emociones ante la lectura, las compartieran y, a través de las reseñas literarias, motivasen al resto de compañeros. Así nació el blog.

Belén: Todos los alumnos que tuvieran una media de cuatro en los exámenes, si leían libros extras y hacían la reseña, se les subía 0,25 puntos por cada libro. No les estábamos regalando nada, era una manera de fomentar el esfuerzo. Además, si colaboraban en la biblioteca, decorando, organizando libros, limpiando las estanterías o catalogando, se les subía la nota. Con las obras de teatro, igual. Manuel lleva 14 años llevando alumnos al teatro. Con el Teatro Central han creado una ficha didáctica. Pues, por cada obra de teatro, 0,1 puntos. Los alumnos nos decían “¿pero cuántas obras tenemos que ver para que nos subáis la nota?”.

Manuel: Lo que queríamos era canalizar las diferentes actividades del departamento a través del blog y que la biblioteca fuese también videoteca, un lugar de encuentro, donde los chavales hablaran de sus vivencias, del teatro. Y la nota es el anzuelo.

Las estanterías de la biblioteca escolar están organizadas por cursos

Las estanterías de la biblioteca escolar están organizadas por cursos

Belén: En principio, a los chicos no les gusta leer pero hay que motivarlos. Había uno del que decían “no hace nada en clase, pero se pasa todo el día leyendo”. Fran se leyó 15 libros en un año. Ahora me los encuentro en el pasillo y me cuentan que han estado leyendo hasta las tres de la mañana. Con el tiempo, conoces a los alumnos y sabes el tipo de libro que les tienes que dar. No les puedo dar “San Manuel Bueno Mártir, sino Federico Moccia. Y les encanta. Están iniciando un camino.

Manuel: Se trata de conectar con el centro de interés de los chavales. Con los más pequeños, tenemos una hora de lectura a la semana. Los llevamos a la biblioteca, con el libro de lectura obligatoria. La hemos organizado por cursos, con estanterías destacadas y una selección de todos los libros que pudieran ser interesantes para esas edades, y hemos creado el pasaporte “Lector-Espectador”.

Belén: ¿Quieres que te diga qué problema hay? Dinero. Ese es el problema. Este curso se ha gastado todo el presupuesto en los libros de lectura obligatoria, una por cada trimestre en cada curso de la ESO. Se ha hecho ese desembolso y ya no hay más. Yo estoy loca por hacer una biblioteca de cómics porque estoy segura que a quien no le gusta leer, entra por el cómic. Pero no nos podemos gastar 100 euros todos los meses.

Manuel: Este es un proyecto muy vivo, nos vamos adaptamos a las circunstancias. Si no tenemos presupuesto para novedades editoriales, tenemos en cuenta otros libros que ellos tienen en casa, siempre atendiendo a criterios como la competencia lectora o lingüística. 

“HEMOS APRENDIDO SU LENGUAJE”

La conversación con Belén y Manuel fluye acelerada. Hablamos de los proyectos, que son muchos y van cambiando; del uso de la tecnología en el aula, de cómo recurriendo a un lenguaje que sí seduce al alumnado consiguen hacerlos disfrutar de la poesía, el teatro o la ortografía; de cómo el dinero no es el único problema, también la falta de tiempo o de flexibilidad. Pero, sobre todo, de los beneficios que esta forma de enseñanza tiene para los adolescentes.

Manuel: El sistema educativo es muy rígido, peca de ser muy poco flexible para desarrollar este tipo de actividades de innovación, de trabajo con los alumnos. Estás limitado por el temario, los horarios, el presupuesto y la mentalidad. Muchas veces los profesores tienen esa barrera a no hacer algo que los alumnos sepan más que ellos y a nosotros nos ha pasado lo contrario. Nosotros hemos aprendido su lenguaje. Yo siempre he tenido interés por el mundo audiovisual, he sido autodidacta y, en otros centros, aprendí de los propios alumnos a editar video.

Belén: Es algo bidireccional. Yo estoy poniendo orden y coordinación pero son ellos los que llevan la iniciativa.

el lector espectador

Manuel Ruiz Ferrari, con los alumnos del Severo Ochoa, en Sevilla. FOTO: El lector espectador

Manuel: Hace tres años, una compañera de otro centro me propuso crear un proyecto de innovación educativa sobre recursos audiovisuales en el aula. Compramos una cámara, un trípode y un disco duro. A partir de entonces, empezamos a integrar el video en la clase, a través de las entrevistas a actores y escritores, videopoemas, entrevistas con la familia, pequeños anuncios sobre la lectura… Así fue como nació el Canal IESTV, primero en Vimeo y ahora en Youtube, que también está unido al blog.

Belén: Implicamos mucho a los alumnos. Son ellos quienes graban y montan los videos.

Manuel: Por ejemplo, como la poesía es muy difícil, se nos ocurrió grabar videopoemas como una forma de animación a la lectura. Hemos seleccionado a una serie de poetas, un poema; hablamos de ellos y se graba el video. Luego lo vemos en clase y lo comentamos. Es una manera de apreciar la poesía, que les motive. Siempre estamos en pleno proceso de aprendizaje y experimentación. Hemos empezado a hacer booktrailers y videoreseñas.

Belén: El proyecto es un ser viviente, lo ves cómo va creciendo, cómo le salen los tentáculos. Otro problema es la falta de tiempo, incluso para coordinarnos entre nosotros. Pero es muy satisfactorio. El blog tenía una dimensión local y lleva más de 500.000 visitas. Y cuando ves de dónde vienen las visitas… México, Colombia, Venezuela, Inglaterra.

Manuel: Ellos ven resultados. Por ejemplo, uno de los video poemas ha quedado sexto en el concurso “Palabras sin papel”, dentro del Festival Coruña Mayúsculas. Es un poema de Luis Cernuda, de tres alumnos de 2º de Bachillerato. José Ángel Mañas, el autor de “Historias del Kronen”, dejó un comentario en la reseña que hicieron de su libro. O las compañías de teatro, que nos tratan muy bien y son muy agradecidas.

Belén: La cultura audiovisual también la trabajamos para que fomenten su espíritu crítico, su formación como espectadores. Es un nuevo proyecto dentro del blog. En vez de mandarles una redacción sobre un tema, vemos un video de animación y lo resumen. Por ejemplo, hemos visto un documental sobre la manipulación en los medios de comunicación, para que aprendan a tener una lectura crítica; sobre la educación en valores o el cortometraje “Pipas”.

Manuel: Para ellos, es muy motivador y muy enriquecedor como personas. Las entrevistas las preparamos aprovechando las tareas de Lengua: investigación, documentación, redacción de un texto… pero es que ellos están entrevistando a actores que han visto en películas o en la tele, como Juan Diego Botto, Javier Gutiérrez, Aitana Sánchez Gijón, Carmen Machi, Federico Luppi. Poder acercarse a estas personas y dialogar con ellas sobre la lectura, nos da muchas satisfacciones. Ejerce un gran papel de animación a la lectura.

Belén: ¿Y el hecho de ir al teatro? Puede sonar extraño pero hay jóvenes que nunca han ido al teatro. Se quedan a los coloquios y hay muchos temas que no entienden pero van aprendiendo, se les despierta la curiosidad, van estableciendo relaciones. Creo que se les va quedando un poso. Y muchos recuerdos.

Manuel: Personal y educativamente es muy importante porque les abre expectativas. Dominar el lenguaje audiovisual, que hagan un video y tenga reproducciones, que escriban una reseña y les comente alguien de Venezuela o Argentina. Se da una retroalimentación que es muy interesante. Un alumno en San Juan de Aznalfarache, con un momento muy duro de crisis, de tener que buscar una salida, se da cuenta que la innovación, el emprendimiento y el esfuerzo tiene resultados. Eso para ellos, para su vida, es muy importante. 

TRABAJO EN EQUIPO, CREATIVIDAD Y ¿PORQUÉ NO? TAMBIÉN AUTOCRÍTICA

José María Martín y Manuel Díaz crecieron en el mismo barrio. Son amigos desde niños, como antes lo fueron sus tíos o sus primos. Daniel López se unió más tarde al grupo y los tres son alumnos de Manuel Ruiz Ferrari, en el IES Severo Ochoa.

Juntos, acaban de recibir un impulso más fuerte que la satisfacción de presentar un trabajo escolar y subir nota. Su videopoema “El tiempo”, de Luis Cernuda, ha quedado sexto en el concurso nacional “Palabras sin papel” y cada uno de ellos ha recibido un Ebook de regalo.

Su confianza está por las nubes. “Hemos descubierto que podemos, antes no sabíamos que teníamos esa posibilidad de hacer algo bueno”, cuenta Dani. Y ahora, con el empuje que da el trabajo en equipo, el saber aprovechar el potencial y el talento que cada uno de ellos tiene, están preparando muy ilusionados una nueva interpretación audiovisual de un poema de Marwan.

Los tres reconocen que son lectores desde pequeños. José María se inició con “El principito”. Manu curioseaba entre los libros amarillentos de las estanterías de sus abuelos y, más tarde, con los tebeos de “Mortadelo y Filemón”. Dani, con la colección de “Los Cinco” de Enid Blyton. Pero sus problemas para seguir leyendo no son tan distintos del común de los lectores actuales: les falta tiempo.

Selfie de los alumnos del Severo Ochoa

Selfie de los alumnos del Severo Ochoa

Lo que sí han descubierto gracias a “El Lector Espectador” es el teatro. Su lenguaje. Su magia.

José María: “Yo nunca había ido al teatro y, gracias a Manolo y su implicación, lo he descubierto. He visto obras que no me han llamado la atención y obras de las que sales hasta pensando… “¡bua! ¡lo que acabo de ver!” Y te preguntas: ¿yo me he estado perdiendo todo esto?”

Daniel: Te hace valorar el trabajo que conlleva, aprender el texto de memoria, los gestos… el teatro es directo y lo que sale, sale”.

Manuel: “La juventud de hoy en día prefiere otras cosas. Incluso yo, hasta hace un año, decía “teatro no”. Pero ahora he descubierto que el teatro es un lenguaje que nos sirve para interpretar nuestra vida, nuestra juventud, nuestros desvaríos. Somos teatro puro”.

Otro proyecto en el que están trabajando y que les ha hecho reflexionar es una campaña publicitaria sobre el uso del móvil, llamada “Desconéctate”. Los alumnos de 2º de Bachillerato prepararon en clase entre todos las preguntas de una encuesta y, grupo a grupo, se las fueron haciendo a los chavales de la ESO. 

Los resultados les sorprendieron hasta a ellos mismos. “Preguntábamos: ¿qué te llevarías a una isla desierta? Mira que hay miles de cosas para la supervivencia… pues se llevarían el móvil. Y eso que no habría ni cobertura ni wifi”, comenta Manuel. “También preguntábamos cuánto dinero se habían gastado en el móvil. Muchas de las respuestas eran más de cuatrocientos euros y la mayoría eran regalos de familiares”, observa José María.

Ellos mismos confiesan que recurren el móvil para todo y, aunque no hay tanta diferencia entre su edad -de 17 a 20 años- y la de los alumnos de 1º de la ESO, creen que hay un salto generacional respecto al uso del móvil.

Daniel: “Nosotros somos de la generación de las videoconsolas pero hemos sabido controlarnos. Alternamos entre el mundo analógico y el digital. Ahora hay un absoluto control de las máquinas”.

Manuel: “Los niños de hoy en día sustituyen el móvil por tiempo de ocio que puede ser más productivo. Salir a la calle, despejarse, jugar”.

Daniel: Las tecnologías de hoy en día impiden que los niños desarrollen todo el potencial creativo que pueden tener porque se limitan a lo que ven, no a desarrollar lo que tienen en sus cabezas”.

Cuando les comento que no guardo ningún recuerdo de mis antiguos profesores de Lengua, se ríen y reconocen que sí, que son afortunados. “Tener un profesor como Manolo, que se implica con el tema audiovisual, que nos incita a hacer vídeos, que nos lleva al teatro, que no se limita a dar su asignatura y ya está, sino que favorece que nos guste y que lo hagamos por nosotros mismos es muy agradable”, explica Dani.

Y Manu no se queda corto: “Es un lujo porque nos ayuda a desarrollar nuestra capacidad lectiva, productiva, creativa”.

Para lograr que rindamos de la manera que él quiere, se quita el traje clásico de profesor y se convierte en tu amigo, siempre desde el punto de vista del respeto – añade-. Su virtud es que a cada edad nos trata de la manera en que nos hace sentir a gusto. Habla con nosotros sin tapujos. Él es el que manda pero, a la vez, tenemos confianza con él. En el instituto lo respetamos todos, desde los más golfillos a los más empollones. Ha conseguido crear un clima increíble”.

 

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  1. Celia Castro

    Recuerdo con especial cariño a mi profesor de Literatura del instituto (Jose Mª Barrera), mi particular Sr. Kittin, que no sólo nos hablaba de literatura, sino que nos enseñaba a amarlos y nos motivaba a escribir. No sé dónde andará ahora, pero en mi recuerdo está muy vivo!
    Bravo por los profesores que aman su trabajo!

    1. Author
      Sonia Domínguez

      En mi caso, y aunque soy lectora desde niña, el deslumbramiento fue más tardío. En la Universidad. Ricardo Bellveser se llamaba el profesor que obró el enganche definitivo. Lo que más me gusta de la historia del Severo Ochoa es el efecto contagio. Cómo inquietudes personales encuentran eco y se expanden y se multiplican y crecen y lo cambian todo a su alrededor. ¡Por supuesto que sí! ¡Bravo por todos los profesores que no se conforman!

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