¿Cómo es la Feria del Libro por dentro?

Los grandes eventos culturales se asemejan a los engranajes de una maquinaria. Cada pieza debe encajar con las otras y moverse a un ritmo acompasado para que todo se desarrolle según lo previsto. Así es la Feria del Libro de Sevilla (FLS), el mayor evento literario del año que, hasta el próximo 8 de mayo, ofrece a los lectores curiosos la oportunidad de acercarse al trabajo de autores, librerías y editoriales.

POR Sonia Domínguez / Sevilla, 3 MAY 2016

En todo gran acto cultural, como es la Feria del Libro de Sevilla, hay siempre dos caras. Una externa, que es a la que puede acceder el público, en este caso, los lectores sevillanos y los turistas que pasan por la Plaza Nueva para participar de una u otra manera en la FLS16. Y otra, interna, de trabajo físico e intelectual, de ilusiones y de contactos personales, que sólo viven quiénes participan en este evento detrás de las casetas y en la organización. Hablamos con algunos de ellos para que nos cuenten cómo es la Feria y qué esperan de ella.

“La Feria la preparas todo el año pero el efecto se ve en diez días”Javier López Yáñez, director de la FLS

Hace casi diez años que Javier López Yáñez se encarga de dirigir la Feria del Libro de Sevilla; un cargo que compagina con la secretaría general del gremio de libreros a nivel autonómico y, más recientemente, con la dirección técnica de CEGAL a nivel nacional.

Apoyado por Verónica Durán en la coordinación de la FLS, Javier explica que “la Feria se empieza a fraguar como concepto desde la edición anterior, a través del contacto con las editoriales, con las librerías, viendo qué se intuye que se puede querer para el año siguiente”.

La preparación del mayor evento literario del año en esta ciudad atraviesa distintos picos de trabajo: “a partir de septiembre empezamos a planificar pero la época fuerte comienza en enero”. Y un mes antes del inicio “todo es ya intensivo, la instalaciones, las actividades, los expositores. Todo tiene que ir muy acompasado para cumplir los plazos”. El motivo, según advierte, es que “la Feria la preparas todo el año pero el efecto se ve en diez días”.

En un evento como este, con 200 actividades, con un criterio participativo, en el que organizan actividades tanto las librerías, como las editoriales, instituciones o asociaciones, para cada uno de ellos el éxito o el fracaso de la Feria depende de que todo funcione bien. Ese es nuestro objetivo”, explica.

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La inauguración de la Feria del Libro contó con una amplia representación institucional a nivel municipal y autonómico

Tras unos años de reducción presupuestaria, esta nueva edición ha llegado acompañada de grandes expectativas, no sólo por el mayor apoyo institucional, sino también por las esperanzas de recuperación en las ventas y por la transmisión de una imagen sólida y unificada.

Cuando aún quedan muchos días por delante, ¿qué sensaciones tiene su director? “Muy buenas, y son simplemente sensaciones, mías y las que me transmiten. Las que he percibido durante estos primeros días por comentarios de los participantes son incluso más optimistas que las mías propias. Si acertamos con el programa de actividades, que veo más claro, más compensado, más equilibrado, si hacemos bien la comunicación, creo que este año puede ir bastante bien”.

“Es una apuesta grande estar aquí”Antonio Abad, editor Maclein y Parker

Entre la presión y las ganas oscilan las emociones de quiénes participan por primera vez en la FLS como pequeños editores independientes. Triskel Ediciones y Maclein y Parker han decidido compartir el esfuerzo y juntos se encuentran en la caseta 14 de la Plaza Nueva, en la que es su primera gran exposición ante el público sevillano.

Las editoriales alternativas venimos de la experiencia en el Zoco de Libros y allí tienes menos presión. Aquí tienes que invertir, no sólo en la caseta, sino en carteles, bolsas, chapas, flyers, en decorar la caseta y, además, son más días seguidos. Inviertes más tiempo en prepararlo, organizar las firmas, los actos. El primer día sentía esa presión de esto tiene que salir bien porque he invertido mucho tiempo y mucho dinero”, explica Antonio Abad, editor de Maclein y Parker.

Cuando la gente se acerca a los libros, te vas relajando, te vas haciendo al entorno. Es un público diferente, otra zona de la ciudad, otro ambiente. Y esperas que te repercuta en imagen de marca, en alguna venta. Es una apuesta grande estar aquí”, añade.

El hecho de que ambas editoriales hayan asumido juntas este reto es una expresión de las formas de colaboración que están empezando a nacer entre los sellos independientes sevillanos.

Pablo Campos, editor de Triskel, considera que esta raíz colaborativa es fruto de una coincidencia entre personas que tienen la voluntad “de activar la ciudad culturalmente, personas que estamos por la labor, con una misma edad, las mismas inquietudes y, aunque tenemos una visión distinta en muchas cosas, compartimos otras. Alguien nos podría ver como competencia pero sabemos que construimos más juntos que cada uno por su cuenta, sin mirarnos ni tratarnos”. 

Tenemos que colaborar unas con otras y con el entorno cultural de Sevilla. Lo bueno de las nuevas editoriales que están surgiendo en Sevilla es que cada una tiene su estilo y tiene su línea pero no nos sentimos competencia. Eso enriquece mucho el ambiente de edición”, asegura Antonio.

“Creíamos que había que estar y aquí estamos”Mª José Barrios, librera Casa Tomada
Casa Tomada se estrena en esta Feria con multitud de talleres y actividades participativas

Casa Tomada se estrena en esta Feria con multitud de talleres y actividades participativas

Otro de los estrenos en la Plaza Nueva es el de Casa Tomada, una librería que combina la venta de libros con la realización de talleres literarios y audiovisuales en su local del Muro de los Navarros. A una selección muy característica de los ejemplares expuestos en la caseta 23, con “mucho cuento, una selección literaria muy personal, cómic, infantil, por supuesto intentando huir del best seller y buscando la recomendación propia”, se suma un gran número de actividades, desde rutas literarias hasta charlas sobre la sexualidad en la literatura juvenil o un maratón de microrrelatos.

María José Barrios explica que “queríamos representar en la Feria lo que somos. Como hacemos tantas actividades a lo largo del año, qué menos que hacer un despliegue parecido al de la propia librería, con talleres para adultos, para niños y charlas participativas”.

¿Y la presión de la que hablaban los editores independientes? ¿Con qué expectativas participan en la Feria? “Nuestra expectativa es mostrarnos, creíamos que había que estar y aquí estamos. Es cierto que es un desembolso grande, una inversión de energía y de trabajo gigantesco”.

No cabe duda que la Feria del Libro de Sevilla es un gran escaparate para las nuevas librerías, ya que les permite que el gran público las conozca. “Sevilla es muy grande. Uno se cree que es el ombligo del mundo y es el ombligo pero de pequeñito, no de importancia. Aprovechamos esta ocasión para darnos a conocer”.

¿Y respecto a cifras? “Los primeros días estaba como loca haciendo cálculos y pensando: ¡Dios mío! ¿cuánto tengo que vender para recuperar esto? No tengo experiencia, no tengo medida y aquí todo el mundo es muy celoso sobre las cifras pero digamos que tenemos una previsión de que si cubrimos costes, el trabajo se te olvida y te quedas con la parte positiva. De momento, estamos contentas”.

“La Feria puede ser el punto de partida para que empecemos a colaborar unos con otros”Esperanza Alcaide Rico, librera El Gusanito Lector y presidenta de la asociación organizadora

Esperanza Alcaide Rico, librera de El Gusanito Lector, vive siempre la Feria con alegría y dinamismo. Es de las que no oculta su entusiasmo por compartir la plaza. Y si está agotada, no lo acusa en ningún momento. Pero este año tiene motivos para estar especialmente ilusionada.

Desde hace unos meses, ocupa la presidencia de la asociación que organiza este evento y encara esta edición con un objetivo claro: “me gustaría que fuera la Feria en la que nos diéramos cuenta de que no estamos solos, que somos un grupo, que somos un gremio y que nos podemos apoyar los unos a los otros, que no somos enemigos, que somos complementarios y que juntos somos muy fuertes”.

Todos los años participa con una programación de actividades, como presentaciones e iniciativas como los Micrujos y la Calle Feria se pone literaria, pero hay algo que está resultando distinto para ella en este 2016: una mayor exposición mediática y su participación en actos protocolarios.

Estar expuesta me crea un poquito de ansiedad. Me gusta mucho el trato con la gente y me impresionan poco o nada los cargos pero el hecho de hablar en público me angustia mucho. Si quiero comunicar, tendré que superarlo. Es así de básico”.

Pero matiza: “La verdadera responsabilidad es si voy a ser capaz de transmitir al gremio toda la ilusión que yo siento y lo claros que veo algunos caminos. La Feria puede ser el punto de partida para que empecemos a colaborar unos con otros. Es muy básico. Es como los vecinos. Es moverte por la vida de una determinada manera: colaborando o compitiendo”.

“Durante la Feria no llevo un negocio, llevo dos”José Alberto Calixto, librero Sensei Cómics

Si hay una palabra con la que José Alberto Calixto, librero de Sensei Cómics, define la Feria del Libro es “locura”. “Son diez días que, en vez de llevar un negocio, llevas dos. Mi socio está en Triana y yo voy yendo de un lado para otro”.

Sensei es una de las pocas librerías sevillanas especializadas en cómics, ciencia ficción, fantasía y juegos de mesa. “Como por la plaza pasa un público muy variado, más amplio, hay que tener en cuenta a todas las edades, todos los gustos, hay que buscar la manera de intentar contentar lo máximo posible” y por eso ofrece una selección “muy variada”.

La asociación Holover, invitada por Sensei Cómics, se encarga de la animación de la plaza

La asociación Holored, invitada por Sensei Cómics, se encargó de la animación de la plaza

Hasta la plaza llegan también algunos de sus invitados, como la asociación Holored, “que gira en torno a Star Wars. Tenemos mucha amistad con los libreros de Sensei y todos los años venimos en un pasacalle organizado por ellos”. Roberto Vela y Mercedes Ruano pertenecen a esta organización formada por niños, niñas, adultos o familias enteras, que se mueven en torno a la saga creada por George Lucas y que ambientan la Plaza Nueva de una manera especial. “Hay gente que se asusta, otros se ríen, pero los que conocen la saga se entusiasman bastante”, nos cuentan. Y que quede claro: aunque las películas tienen más predicamento que los libros, también existe mucha bibliografía en torno a ella.

“La Feria es un complemento para superar una época que suele ser mala”Inmaculada Muñoz, librera Entre Líneas

Entre Líneas ya ha cumplido tres años en la trianera calle Evangelista. El año pasado fue su estreno en la Feria del Libro de Sevilla y cuando le pregunto a su librera que cómo es estar en la plaza responde sin pensárselo mucho: “estresante. Mira que te dan tiempo para organizarlo todo pero, al final, el tiempo se queda corto”.

Inmaculada Álvarez es de las que se ha incorporado a este negocio en plena crisis económica y del sector del libro. Para ella, participar en la Feria es casi una obligación si trabajas en otras zonas de la ciudad. “Tienes que hacerlo”, asegura.

Primero, porque es una manera muy efectiva de darse a conocer, de ganar visibilidad. Y segundo porque es un complemento “para mejorar una época que suele ser mala” y que choca con otros eventos sociales que afectan al bolsillo de los sevillanos: tras la Semana Santa y la Feria de Abril, las comuniones y las bodas.

Notamos que la campaña del Día del Libro no ha ido muy bien y, si exceptuamos Navidad y la campaña escolar, el resto del año se hace difícil”. Por eso, está empezando a moverse de otra manera. Ha participado en la Feria del Libro de Tomares y es posible que se sume a las librerías participantes en el Zoco de Libros. “El problema es el precio de los libros, que no digo yo que no lo valgan, pero cuando la gente se queja hasta del precio de los libros de bolsillo…

Para las librerías regentadas por una única persona, participar en la Feria representa un esfuerzo adicional. Inmaculada mantiene abierta la librería en Triana gracias al soporte familiar y extiende las redes de la solidaridad librera con total naturalidad. “María, de Novalis, que también viene de Triana, está sola por las mañanas. Le he dicho que le echamos una mano, si necesita algo”.

“He crecido como profesional con la Feria del Libro”Nuria Lupiáñez, socia Édere Comunicación
La empresa de Nuria Lupiáñez, Édere, se encarga de la comunicación de la Feria del Libro

La empresa de Nuria Lupiáñez, Édere, se encarga de la comunicación de la Feria del Libro

Si hay un ámbito que resulta imprescindible en un evento de estas características es el de la comunicación. Nuria Lupiáñez, socia fundadora de Édere Comunicación, coordina el equipo de personas que se encargan del blog, de las redes sociales, de la publicación oficial de la FLS y de la atención a los periodistas. Son días frenéticos que ya no acaban hasta quince días después del fin de la Feria, con la presentación del dossier de balance.

Pero, independientemente de que sea “el trabajo de Édere que tiene más visibilidad, el eje sobre el que giramos el resto del año”, sus vínculos con la Feria son personales. “Este es el décimo sexto año en el que estoy implicada en la Feria de cierta manera” y es responsable de su comunicación desde 2005. Para ella, hay una parte importante de negocios, profesional, pero también una parte “de fiesta, divertida, personal, te podría contar diez mil millones de anécdotas de la Feria”.

Por ejemplo, cuando firmó el escritor portugués José Saramago y no pudieron abandonar el recinto hasta las doce de la noche, con la cantidad de gente que había esperando su firma. “Acumulas esa memoria de autores que han pasado por aquí y que has tenido la suerte de conocer y tratar. Además, es la ocasión para encontrarme con los periodistas de una forma más relajada, tomar una cervecita, juntar a los autores e irnos de fiesta. Esa parte de la intraferia no la viven los lectores pero para nosotros es muy importante”.

Profesionalmente ha vivido toda la transformación que la comunicación ha experimentado con la tecnología y con la explosión de las redes sociales. Por eso, asegura sin ambages: “He crecido como profesional con la Feria del Libro”.

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