Las historias del FINOS llegan a las librerías

Tras su encuentro con el público adulto, el Festival Intercultural de la Narración Oral de Sevilla finaliza este fin de semana su programación en el circuito de librerías, con un recorrido por distintos barrios, de Sevilla Este a Nervión, de San Pablo al centro de la ciudad.

Todavía es pronto para hacer balance de las funciones para adultos del FINOS pero sus organizadores se muestran muy satisfechos con su primera experiencia en el Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla. “Estamos muy contentos, ha aumentado el público, mucha juventud universitaria que nos ha permitido renovar los seguidores cuenteros”.

Así lo explica Marco Flecha, cerebro organizador de este Festival, quien destaca que ni la lluvia frenó la afluencia de espectadores que llenaron casi por completo el aforo del CICUS, tanto en la narratón (en la imagen), como en las funciones de los narradores invitados, como Victoria Gullón y Pepe Maestro. Será ya en 2016 cuando se reúnan con los responsables del CICUS para valorar la experiencia y decidir sobre su continuidad.

Mientras tanto, este fin de semana el FINOS concluye su recorrido por las librerías infantiles, con sesiones de narración oral en Garabato (Alcalá de Guadaíra), Baobab (Nervión), Rayuela Infancia (Centro) y Cocorota (San Pablo). Mañana domingo, en La Extra-Vagante, se clausurará la programación de un Festival que lleva ya ocho años acercando la narración oral al público sevillano.

Sevilla es ya una ciudad aficionada a los cuentos infantiles. Durante todo el año, hay una programación estable de cuentacuentos, tanto en bibliotecas, como en librerías y otros espacios culturales.

Los beneficios que tienen los cuentos son muchos”, asegura Alicia Bululú, una de las cuenteras organizadoras del FINOS. “Los niños que vienen asiduamente tienen una capacidad espectacular a la hora de expresarse lingüísticamente, escuchan más y se sostienen en una conversación a nivel de atención”.

Pero esa afición todavía no está arraigada entre el público adulto, ya que, al contrario de lo que sucede en países de Latinoamérica, “la narración oral está demasiado catalogada en un ámbito muy infantil y, salvo los padres y madres que descubren cierto placer al escuchar cuando traen a sus hijos, la mayoría cree que no hay necesidad de contar historias”.

Marco Flecha añade que “hay una idea de que la magia proviene de África, de Latinoamérica y en Europa se desecha. La gente está más descreída de ciertas cosas, a veces llegamos a tal nivel de razonamiento que no se permite la fantasía. Tú puedes decir “vale, yo no creo en eso” pero me dejo sorprender”.

FOTO DE PORTADA: Juanjo Palacios

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