Palabra, voz y cuerpo en los cuentos del FINOS

Un año más, y ya van ocho, los cuentos ocuparán durante unos días un lugar predominante en la agenda cultural sevillana de la mano del FINOS, el Festival Intercultural de la Narración Oral de Sevilla, que el pasado jueves recibió al público en una narratón en el CICUS y que se celebrará hasta el 25 de octubre en un circuito de librerías por toda la ciudad. 

SEVILLA, 15 OCT 2015

Los adultos hemos apartado de nuestra vida los cuentos por el peso de la razón sobre la imaginación, porque no estamos acostumbrados o porque no tenemos paciencia. Pero cuando le preguntas a un narrador oral si los adultos necesitamos cuentos, la respuesta es clara.  “Más que los niños”, asegura Alicia Remesal, una de las organizadoras del FINOS. ¿Y qué nos pasa, entonces? ¿Estamos distraídos, se nos ha olvidado? “La narración oral está demasiado catalogada en un ámbito muy infantil y, salvo los padres y madres que descubren cierto placer al escuchar cuando traen a sus hijos, la mayoría cree que no hay necesidad de contar historias”.

Hay una idea de que la magia proviene de África, de Latinoamérica y en Europa se desecha. La gente está más descreída de ciertas cosas, a veces llegamos a tal nivel de razonamiento que no se permite la fantasía. Tú puedes decir “vale, yo no creo en eso” pero me dejo sorprender”. Así habla Marco Flecha, el cerebro junto a Ángeles Fernández de este Festival intercultural que reivindica el poder de seducción de la palabra hablada, de la historia narrada.

El espectáculo para adultos ha cambiado su escenario, de Viento Sur Teatro al CICUS. FOTO: Archivo FINOS

Los espectáculos para adultos han cambiado su escenario de Viento Sur Teatro, en Triana, al CICUS FOTO: JUANJO PALACIOS

Como explica Marco Flecha, en la cuentería no se trata tan sólo de la voz, sino que es “una cuestión orgánica. Me gusta mucho la posibilidad que tiene el narrador de lograr encantar y seducir durante una hora a cincuenta, cien personas, he llegado a ver a 5.000 personas reunidas en torno a una historia, en una actividad humana muy antigua, muy primitiva y que se ha ido sofisticando con los medios que contamos pero sin tener toda la parafernalia de la representación teatral”.

La octava edición del FINOS arrancó el pasado jueves, con las funciones escolares en el Aljarafe, y prosiguió por la tarde en el Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla, con una narratón de cuentos para adultos, en la que intervinieron los narradores invitados, junto a los integrantes del Festival.

Mohamed M. Hammu, con ‘Las hijas de Lilith’, y Victoria Gullón, con ‘Entre andares, suspiros y cantares’, contaron el viernes, mientras que el gaditano Pepe Maestro (‘Autobiografías’) y el portugués Luis Carmelo (‘Cuenta Tina’) lo hicieron el sábado. 

La programación para el público familiar se llevará a cabo en diez librerías de Sevilla y Alcalá de Guadaíra, entre el 16 y el 25 de octubre. Aunque la mayoría están especializadas en público infantil, como El Molino de Cienta, El Oso y su Libro y Rayuela, también se encuentran dos generalistas: La Extra-Vagante y El Gusanito Lector.

Gestión colectiva

Fue hace ocho años cuando Marco y Ángeles, recién llegados de Paraguay y con su compañía La Cháchara, quisieron montar un festival de narración oral porque “nos dimos cuenta de que no había un movimiento de narración para adultos en Sevilla. Para los niños sí, pero concentrado en las bibliotecas, todavía no había ese auge en las librerías”.

Aquella primera experiencia fue un fracaso de público porque “coincidió con el Día de la Música y había, al menos, diez conciertos gratuitos en Sevilla al mismo tiempo” pero fue muy bien recibido por la prensa, lo que les permitió acceder al circuito de bibliotecas. “Empezamos una relación con la Biblioteca de Montequinto con los cuentos para niños y para adultos”.

Este festival se gestiona de forma colectiva y apuesta por el intercambio cultural. FOTO: JUANJO PALACIOS

Este festival se gestiona de forma colectiva y apuesta por el intercambio cultural FOTO: JUANJO PALACIOS

Con la llegada de la crisis económica, se produjo un mayor acercamiento entre los narradores de la ciudad que, poco a poco y ante la ausencia de financiación pública, se fueron organizando para dar forma a un festival “que se gestiona colectivamente, nuestro trabajo es voluntario, no así el de los narradores invitados”.

Hoy, Alicia Remesal, Ángeles Fernández, Lola Jiménez, Sandra Cerezo, Carmen Solís, Carlos Arribas, Anabel Gandullo, Jesús Buiza y Marco Flecha se distribuyen los trabajos de organización, además de acoger y acompañar a los narradores invitados. Juanjo Palacios se encarga de la imagen del FINOS.

En tiempos de crisis, lo que salva es la comunidad. Vengo de una cultura muy comunitaria, quizás por la cuestión indígena, los guaraníes son muy asamblearios. Lo de los círculos no es un invento nuevo. Con la carencia de recursos, se generan alianzas y la dignidad del artista no se mide en euros, se mide en otra cosa”, explica Marco, quien destaca que “nos diferenciamos de la mayoría de festivales en que todos los organizadores somos narradores. Tenemos una visión de las cosas que hay que atender en la organización. Quisimos apostar por un modelo de festival que, además, sea un encuentro. Lo intercultural no sólo en el escenario, sino en la convivencia. Compartir, discutir, hablar”.

Párate, recréate, escucha, imagina, diviértete. Los cuentos abren mucho el diálogo y otras situaciones posiblesAlicia Remesal

Esta independencia, que tiene sus pros y sus contras, ha ido modificando el formato de festival para adaptarse a las circunstancias pero les asegura “mucha libertad en la programación. Generamos alianzas con las librerías, con la Universidad. Hemos colaborado con la Pablo de Olavide y ahora con el CICUS. Estamos muy contentos de entrar en el mundo académico porque siempre se dice que la narración oral es una cuestión popular, folclórica, aunque cada vez haya más estudios y más investigación”.

Alicia Remesal también se muestra muy optimista con el cambio de escenario. “Estamos muy contentos de contar con el CICUS. Tiene muy buenas instalaciones y una estructura comunicativa. Además, tenemos muchas ganas de que los cuentos entren en la Universidad porque creemos que es un público potencial, ese contacto con el público universitario, joven, como un primer contacto con el ámbito escénico. A la narración oral le pasa igual que a la improvisación, son cosas que te llegan más puras, más directas y que te abren la puerta a otras cosas”.

Vuelvo a insistir con Alicia. ¿En serio a los adultos nos cuesta tanto escuchar e implicarnos?

Hay mucha gente que pone una barrera. Para un adulto es muy difícil sentarse y escuchar, ya sea teatro o cualquier disciplina artística, por no hablar de la danza. ¿Tanto nos cuesta estar una hora sin mirar el móvil? Párate, recréate, escucha, imagina, diviértete. Los cuentos abren mucho el diálogo y otras situaciones posibles”.

Foto de Portada: Sergio Pulido

Comenta