Feria del Libro: la primavera literaria

Hay muchas miradas puestas en la Feria del Libro de Sevilla (FLS). Después de cuatro años de recortes presupuestarios, y con un modelo de Feria que no genera consenso en el sector, las expectativas de comprobar cómo se desarrolla una nueva edición de la “fiesta de los libros” son altas.

Cada día más cerca. La Feria del Libro de Sevilla (FLS), que se celebrará del 28 de abril al 8 de mayo y que estará dedicada a la literatura infantil y juvenil, presentó ayer el avance de programación que incluye más de 90 actividades organizadas por editoriales, librerías, distintas instituciones y asociaciones, y que suma nuevos espacios a los ya habituales.

Con un homenaje a Cervantes pensado para los más pequeños, con la presencia de fenómenos recientes de cariz más joven, como la poesía en redes sociales o los booktubers, esta nueva edición cuenta con la asistencia de los autores Leonardo Padura, Mauricio Wiesenthal, Almudena Grandes, Luis García Montero, Felipe Benítez Reyes, Santiago Roncagliolo, Jesús Carrasco, Isaac Rosa, Sara Mesa, Patricio Pron, Gabriela Ybarra y Karmelo Iribarren, entre otros.

La Plaza Nueva estará ocupada por 39 expositores, de los que 21 son librerías, 11 editoriales y siete instituciones, como la Red Municipal de Bibliotecas que este año verá ampliado su espacio.

La Feria del Libro de Sevilla se pone como ejemplo de colaboración entre el sector público y el privado FUENTE: FLS

La Feria del Libro de Sevilla se pone como ejemplo de colaboración entre el sector público y el privado FUENTE: FLS

Del total de expositores, 23 organizan actividades en forma de talleres, presentaciones, mesas redondas, rutas literarias o cuentacuentos. Las más activas serán las editoriales, con 45 propuestas; seguidas de las librerías, con 27 citas programadas. El Gusanito Lector y Casa Tomada son las más dinámicas. Hay tres casos de colaboración entre librerías y editoriales.

Esperanza Alcaide, presidenta de la Asociación Feria del Libro de Sevilla y librera de El Gusanito Lector, ha explicado que “hay dos formas de hacer la Feria: a golpe de talonario haciendo una programación epatante y la otra es programando los propios expositores, tanto las pequeñas librerías como las pequeñas editoriales. La plaza sirve para aprender. En diez días, coges un rodaje tremendo de observar a los demás, se te ocurren ideas. Es muy bonito ver cómo la gente se implica en la programación. La parte buena es que volvemos con más músculo y con más experiencia a nuestro negocio”.

El agente literario Guillermo Schavelzon reflexionaba en su texto Vender más libros no significa crear lectores que “el éxito de las ferias que tanto nos entusiasma no es siempre una buena señal, nos está diciendo que hay demasiados compradores o lectores potenciales que no visitan librerías, que la red de librerías es insuficiente y no muy receptiva con los posibles nuevos compradores. En los países donde las librerías son muchas, grandes y eficientes, las ferias del libro no suelen ser tan masivas”.

Javier López Yáñez, director de la FLS, matiza que sí hay una renovación por parte de las librerías “que acogen cada vez a más variedad de público. Hay muchos tipos de librerías porque hay muchos tipos de lectores y creo que cada una de ellas tiene su espacio. Una cosa en lo que sí estoy de acuerdo es que las ferias están muy orientadas a lectores poco lectores. Por supuesto acogemos a los lectores habituales por el carácter festivo, porque nos encontramos, porque les gusta estar entre libros, son lectores que visitan las librerías todo el año. Pero hay lectores muy poco lectores con los que el valor es acercarles un día, en una ocasión, a un evento cultural y animarles a que cojan un libro, incluso por sentirse parte de un colectivo”.

Nuevo contexto

La nueva edición de la Feria del Libro se celebra en un contexto diferente al de años anteriores. Su presupuesto se ha visto incrementado en un 10% (185.000 euros) y el trabajo del nuevo gobierno socialista en el Ayuntamiento de Sevilla está suponiendo la reactivación del sector del libro, ya que ha incluido en su presupuesto un programa específico de Fomento del Libro y la Lectura, en el que se incluye un aumento de la dotación que recibe la FLS. De 64.000 euros a 75.000.

Pero no sólo eso. Con el Plan Integral de Fomento de la lectura, que dio sus primeros pasos en Semana Santa, y con la nueva orden de subvención destinada al apoyo a librerías y bibliotecas, dotada con 100.000 euros y que se hará pública en las próximas semanas, está introduciendo una nueva tónica de diálogo y colaboración en un sector poco acostumbrado a hacerlo.

Ayer, en la presentación de este evento, el delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, Antonio Muñoz, resaltó que “soy ambicioso y quiero que esta Feria crezca no sólo en número de ventas y en asistencias. Quiero que se dé un salto y tenga un carácter más internacional”.

Además, añadió que el compromiso del Ayuntamiento con el fomento de la lectura y el sector del libro va mucho más allá de la Feria del Libro, ya que desde el equipo de Cultura estamos empeñados en extender las actividades vinculadas al sector del libro durante los 12 meses del año en la ciudad”.

Comenta