Libros de la Herida: respeto, confianza y comunidad

Entre los poemas de ‘Todas las puertas abiertas’ de Pedro del Pozo y los 30 años de investigación que Alberto Porlan ha concentrado en ‘Tartessos. Un cambio de paradigma’ ha transcurrido una década en la vida de Libros de la Herida. Un tiempo en el que esta editorial sevillana ha transitado de la poesía a la novela, del libro-disco a la poesía gráfica, manifestando un inusitado cuidado por los distintos procesos de un libro y por los participantes en su cadena de valor.

Querido lector, querida lectora: En el año 2005 echó a andar desde Sevilla una aventura editorial independiente llamada Libros de la Herida con la colección Poesía en Resistencia. Libros de poemas para pensar el mundo, palabras que cuentan la herida abierta del vivir, su horror y su milagro”.

Este es el primer mensaje cibernético que la editorial lanzaba al mundo. Y aunque, desde entonces, se han sumado nuevas colecciones a esta aventura, como ‘Maneras de mirar’ o ‘Signo y Territorio’, los principios se mantienen inalterables. Pensar el mundo. Herida abierta. Por aquí no se pasa de puntillas. 

Libros de la Herida es un proyecto conjunto de los poetas José María Gómez Valero (Sevilla, 1976) y David Eloy Rodríguez (Cáceres, 1976). Acaba de celebrar su décimo aniversario por distintos espacios de la ciudad, de la librería La Fuga al mercado del Arenal, de La Imprenta al Centro Social El Pumarejo. Espacios habitados, familiares, en los que seguir propiciando el encuentro de autores y lectores en torno a la literatura. En torno al libro hecho para perdurar.

No es corriente encontrarse en este ecosistema, sobresaturado y dependiente de la producción continua de novedades, a unos editores que no tienen prisa. Han publicado 12 obras en diez años. Tampoco lo es que tengan tan interiorizada la palabra biblioteca, que no ofrece una rentabilidad inmediata pero sí es una raíz; o que publiquen con licencias Creative Commons.

Poetas, editores, miembros fundadores del Colectivo La Palabra Itinerante, David y José María pronuncian a menudo las palabras respeto, confianza y comunidad.

¿Cómo habéis vivido unos meses tan intensos de celebración del décimo aniversario?

David Eloy Rodríguez: La propuesta de realizar un puñado de actividades, que tenían como centro los libros y los autores, era una continuidad en el compartir. Una manera de acercar el catálogo, de provocar encuentros que hagan crecer los procesos de los libros. Ha sido una experiencia muy interesante, con un público muy atento.

José María Gómez Valero: Tenemos muy poco tiempo para darnos cuenta de cómo pasan los años. El aniversario iba a ser un momento especial pero no tan significativo como ha sido al final. Los lectores, los amigos, los autores fueron los que nos pusieron sobre la alerta de decir “oye, que estáis cumpliendo diez años, que merece la pena una celebración a la altura”.

DE: Ellos arrancaron el proceso regalándonos un vídeo, con canciones y textos escritos para la ocasión.

JM: Que la ola de celebración viniera del entorno de la editorial es un orgullo. Uno está en la vorágine del día a día y se olvida. El aniversario también era importante porque se presentaban las novedades en las que hemos trabajado durante mucho tiempo.

“El lector entiende el catálogo como orgánico y poético”David Eloy Rodríguez

Novedades que abren nuevos caminos. De la poesía y la novela, a la poesía gráfica y la investigación.

DE: La poesía es el origen de la editorial. Los primeros libros que editamos son de poesía y la aventura tiene como eje, como estructura, lo poético. En este tiempo, lo poético se ha llenado de sentidos y se ha amplificado a la novela, a la investigación, al libro-disco, al álbum ilustrado, siendo ladrillos de la misma construcción. Creo que el lector entiende el catálogo como orgánico y poético.

JM: Independientemente del género literario que se le asigne, entendemos que ‘Tartessos’, siendo un libro científico, tiene algo de búsqueda poética del conocimiento. O que la novela de Aurora Delgado tiene una mirada poética sobre el mundo.

DE: El arranque es poético y vamos entendiendo que el objetivo es publicar libros que nos enamoran, que queremos compartir con la gente y con los que nos vamos encontrando con naturalidad y alegría.

De izquierda a derecha, Juan Antonio Bermúdez, Pedro del Pozo y Manuel Fernando Macías FOTO: Stefania Scamardi

De izquierda a derecha, Juan Antonio Bermúdez, Pedro del Pozo y Manuel Fernando Macías FOTO: Stefania Scamardi

Habéis comentado varias veces que sois la clase de editores que os gustaría tener como autores. ¿Qué diferencia entraña eso? ¿Cómo acompañáis o trabajáis con los autores?

JM: La selección de las obras implica cuidar el catálogo, que el catálogo sea una obra en sí misma. Que todos los libros publicados merezcan la pena y, a su vez, articulen un discurso reconocible. Eso está alejado de la producción industrial que responde a otros criterios.

DE: Pensamos con el autor la mejor manera de aprovechar todos los recursos y posibilidades de esa obra creativa, de amplificar e intensificar sus posibilidades. Nos gusta encontrar la manera de que el libro tenga su mejor resultado formal en todos los aspectos, desde la pulcritud textual hasta la pulcritud del formato.

JM: Nos importa conservar un estilo que hemos ido tramando con el tiempo, con los materiales, con las maquetaciones, las tipografías, siguiendo una antigua escuela de maestros de la imprenta y de la tipografía, que en poesía viene de una escuela de los años setenta. Hoy en día, afortunadamente, hay muchas editoriales que tienen esos cuidados por crear obras interesantes en su contenedor.

DE: Y que todos estos cuidados lleguen al lector a un precio razonable, asequible. Que haya, dentro del ecosistema del libro, tan en peligro y con tantas dificultades, un trato responsable con todas las instancias: un respeto al lector, al librero, al distribuidor, al crítico.

JM: Queremos que el recorrido de los libros sea responsable. Trabajamos con imprenta en offset, tiradas en stock y distribución nacional. Nos dejamos la piel para que esa producción encuentre su lugar en las librerías y entre los lectores.

En un mercado sobresaturado, es sorprendente que hayáis publicado doce libros en diez años.

DE: No queremos desproporcionarnos. Editamos con cuidado y con cariño y que eso no acabe cuando se publique el libro, sino que acompañe al autor y a la obra en su camino. Es hermoso ver que la obra que abre la colección ‘Poesía en resistencia’, ‘Todas las puertas abiertas’ de Pedro del Pozo, sigue plenamente viva. Ha pasado una década, está agotada y se sigue buscando. Está de libre acceso y gratuito en Internet y la gente te pregunta para adquirirlo. Eso sentimos que pasa con todos los libros de la editorial.

También lo es que publiquéis con licencias Creative Commons.

DE: Es una apuesta por una manera de difundir cultura y pensamiento. No nos gusta subrayarlo en exceso, es un acto natural. A veces, parece que al decirlo se acaba tomando la parte por el todo y eres la editorial que acaba publicando en creative commons.

JM: No. Somos una editorial que publica textos interesantes.

DE: Es un tema complejo que se simplifica en una dirección o en otra.

Si tú, como autor, has sido capaz de generar cierta obra, como editor también puedes hacerloJosé María Gómez Valero

¿Cómo se relaciona este proyecto editorial con el colectivo La Palabra Itinerante? ¿Cómo encaja?

JM: El mundo de la literatura, de compartir proyectos interesantes, forma parte de nuestro hábitat, de nuestra cotidianeidad. Muchos lectores de la editorial nos conocen como autores. Somos editores, con obra propia detrás. Si tú, como autor, has sido capaz de generar cierta obra, como editor también puedes hacerlo.

DE: Son sinergias, se crean pactos de confianza.

JM: En cuestión de tiempo, es cierto que la editorial ha tenido una presencia en nuestra organización de energía bastante importante. En los últimos dos años hemos publicado casi la mitad de los libros que tenemos en el catálogo porque ha surgido así.

“No todo está en la mediatización de la venta, sino en que el autor cumpla su interés, su sueño, y que su libro sea lo más leído posible”David Eloy Rodríguez

La mayoría de las pequeñas editoriales no tienen interiorizada la palabra biblioteca. Vosotros, en cambio, sí la tenéis. 

DE: Para nosotros son muy importantes. Editamos libros para que se lean y, por lo tanto, es importante que encuentren sus lectores. No todo está en la mediatización de la venta, sino en que el autor cumpla su interés, su sueño, y que su libro sea lo más leído posible. Se crea una comunidad de lectores y, en esa creación, son importantes las bibliotecas, las librerías, los centros culturales y sociales, son importantes los clubes de lectura.

JM: Con ‘El corazón de Livingstone‘ de Aurora Delgado se establecieron una serie de lotes para clubes de lectura, que cedemos gratuitamente. Creemos en el trabajo que realizan los clubes, nosotros mismos dirigimos algunos. Son foros de libre expresión que crean una experiencia, que trascienden la lectura individual y crean una comunidad lectora. Como editorial, facilitamos eso aportando ejemplares.

DE: El libro de Aurora, que es una novela interesante, que atrapa, puede llevar como quince clubes de lectura. Y hay más esperando el lote… eso es un orgullo. Pero algo así sólo lo puedes hacer si la novela es interesante. Como la novela sea mala, ya puedes buscarte todos los trucos de marketing que se te ocurra, que no engañas a nadie.

La novela de Aurora Delgado se ha presentado en librerías y está siendo leída y comentada en numerosos clubes de lectura FOTO: STEFANIA SCAMARDI

La novela de Aurora Delgado se ha presentado en librerías y está siendo leída y comentada en numerosos clubes de lectura FOTO: STEFANIA SCAMARDI

Eso manifiesta un respeto inusual por el lector…

DE: Es que, si queremos que la literatura siga, que el libro siga, y que la cultura del libro siga, vamos a tener que atender a esos criterios de respeto a todas las instancias y, especialmente, a los lectores que son clave. Si no lo hacemos, el libro se diluirá en la banalidad reinante, objeto fútil entre todos los objetos fútiles que no sirven para nada y que están destinados a ser una mercancía bastante insignificante dentro de la feria de las mercancías.

JM: No sirve ni para sostener una mesa…

DE: No son pocas las editoriales que están en este esfuerzo y en esta lógica, más que desde términos lucrativos.

JM: En cuanto se pierde un eslabón en el respeto, se desmorona el puzzle. Hay gente a la que le apasionan los libros y se arruinan.

DE: Ten en cuenta que son propuestas contracorriente. El mundo del libro está muy alejado del lucro, para una gran empresa no es un buen sitio, claramente. Quien trabaja en la edición, o monta una librería, lo hace por amor a esta forma de comunicación, tan vieja y tan actual, que es la literatura. Que mueve tantas cosas emocionales, de conocimiento, de transformación de vida… Hay gente que quiere mantener la llama, la antorcha misteriosa que ha recibido de la gente del libro que le precedió.

“Hay un voracidad mal entendida por la lectura”José María Gómez Valero

Repasando una entrevista anterior, he encontrado una frase vuestra que dice que “la cultura es un síntoma de salud social”. ¿Qué papel juega la lectura en esa salud social?

DE: No es una pregunta fácil de responder. Ha habido una cierta propaganda, un poco ridícula de “lee porque es bonito, porque te irá mejor”, que en realidad suele significar “lee porque necesitamos vender libros”. Una propaganda bastante flácida, bastante blanducha, bastante pobre, por parte de lo institucional, bastante tópica…

JM: Que no te la crees, es poco convincente, como tantas otras cosas que recibimos desde la publicidad institucional o privada. Hay una voracidad mal entendida por la lectura. Se parece a cuando eras pequeño y te decían que tenías que beber mucha leche. Parece una medicina. Cuando eres responsable de veinte, treinta personas, en los clubes de lectura, y te dicen que quieren leer más, qué más leer… No, espera. Mejor entendamos qué necesitas. El criterio lector. El fomento de la lectura debería incidir en la formación de un criterio lector, igual que un criterio cinematográfico.

DE: Hay algo de engorroso, de pedagogía barata, poco creíble, en eso de “lee, lee porque sí”… ¿y tú para qué quieres que lea? Y ¿qué quieres que lea? La lectura se está convirtiendo en una especie de mercancía deportiva hasta el punto de que la gente se siente culpable. Se pasa el día trabajando, corriendo de un lado para el otro, “no me da tiempo a leer y mierda, salgo en las estadísticas que no leo”… Di: lee este libro o lee porque a mí me cambió la vida.

La vuestra sí la cambió…

JM: Nos encauzó la vida.

DE: Nos cambió la vida y nos la cambia cada día con encuentros, posibilidades, experiencias, viajes. Hemos tenido la suerte de viajar con la editorial y con otros proyectos a otros países y de encontrarnos con públicos distintos. Un patrimonio esencial de las editoriales son las obras y los autores. Para nosotros, es un privilegio contar con esos autores, por su enormísimo talento, por su generosidad y por su manera de vivir y sostener sus obras en el mundo.

JM: Como un equipo, verdaderamente. En el catálogo, ahí está la familia.

Hablabais de Aurora Delgado y de una novela, que es primera novela y que ha sido muy bien recibida.

DE: La novela venía avalada por el Premio Alcalá de Henares de Narrativa y mucha gente que nos rodea, gente distinta, nos había hablado muy bien de ella. Y, efectivamente, es una novela brillante, distinta, potente, valiente, que hace una lectura de la transición distinta. Además, Aurora comunica muy bien y tiene el talento de saber explicar, de ayudar al lector a entrar en la novela. Ha sido un hallazgo feliz.

JM: Ahora está terminando la segunda novela. No sabemos si la publicará en Libros de la Herida o no.

DE: Aurora va a tener un largo recorrido literario, es una persona muy implicada en la literatura, la vive como una parte esencial de su vida. Nos gusta que nuestros autores se sientan reforzados, animados, acompañados, que tengan esa sensación de fuerza para nuevos proyectos. La relación no se acaba con el libro que publicamos.

Responsabilidad ciudadana

El 10º aniversario, que se celebró entre los meses de octubre y diciembre de 2015, fue aprovechado para presentar las dos últimas novedades de esta editorial: Exploradoras y Tartessos. Un cambio de paradigma.

En la primera, la artista Nathalie Bellón interpreta visualmente los versos de doce poetas, como Sara Castelar, Carmen Camacho y Laura Casielles, en un álbum cargado de bellas y rotundas historias mínimas.

La segunda, es una obra científica a la que Alberto Porlan ha dedicado las últimas tres décadas de su vida y en la que rechaza la hipótesis tradicional que ubica a Tartessos en la desembocadura del Guadalquivir, situándola en tierras gaditanas, en el sector occidental del estrecho de Gibraltar. Un libro que desafía a resolver el enigma sobre la existencia o no de esta cultura protohistórica.

JM: No hay un libro igual que ‘Tartessos’, que haya hecho un estudio interdisciplinar de este calado, que vaya refutando las hipótesis continuamente. Esta obra señala un punto exacto en el que se debería emprender una excavación arqueológica. No es algo vago, ni ambiguo.

Gómez Valero y Porlan

Porlan plantea la ubicación exacta de la capital tartessia FOTO: Stefania Scamardi

D: El libro invita a conclusiones prácticas, no etéreas, que se pueden ratificar si la administración acepta su responsabilidad de preocuparse por la resolución del enigma de Tartessos y por el patrimonio tan importante andaluz, nacional e internacional, que supondría el descubrimiento de la capital tartessia y su territorio.

JM: Debería ser una palanca para activar cosas. Sería el mayor descubrimiento arqueológico universal desde Troya. Nos sentimos muy responsables de este libro ciudadanamente. Se están poniendo todas las comunicaciones con las instituciones públicas, antes de que haya una especulación de los terrenos o un expolio.

D: Es la civilización más antigua de Occidente, que ya era conocida por su riqueza cultural, su sabiduría, por tener escritura y leyes en verso.

Independientemente del sentido práctico, es una obra científica de una escritura fascinante, llena de sugerencias, de alcance poético, por su capacidad de ver, de relacionar fuentes, disciplinas, de encajar las piezas del puzzle, con tanta humildad. Es la voz de alguien que encontró un misterio y que ha ido tirando del hilo hasta regalarnos sus conclusiones. Y sus conclusiones tienen consecuencias.

JM: Es inexplicable que un país, teniendo eso enterrado y que está en algún sitio, no haya emprendido una investigación de gran calado.

D: No se han hecho esfuerzos sostenidos en el tiempo con suficiente empeño y verosimilitud, sino caprichosos al albur, al hallazgo cuando menos casual.

JM: Ahí está el ejemplo de Itálica, que se ha quedado a la mitad. ¿Qué más necesitamos cuando tenemos riqueza de ese tipo?

D: Como ciudadanos, tenemos mucha responsabilidad en que el patrimonio sea un apartado esencial, para comprendernos mejor y mejorar como sociedad.

JM: Las corrientes indoeuropeas que desembocan en Tartessos fundaron nuestra cultura, son fundamentales para saber de dónde venimos.

D: Es muy emocionante y está siendo mágico. Constantemente pasan cosas. Vamos diciendo: ¿y ahora qué? El libro está interesando mucho, genera una complicidad muy importante en el lector, gente del mundo de la arqueología, de la historia, del arte, genera ganas de participar en el proceso. Es un libro de una inteligencia inusual.

FOTO de portada: Stefania Scamardi

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