“El placer de leer lo contagias si lo padeces”

Frente a aquellos que piensan que el imperio de la imagen está desplazando a la palabra, hay quienes consideran que ambas son aliadas, sobre todo en entornos en los que no está normalizado ni el acceso a la lectura ni otros hábitos culturales como ir al cine. Esta es una de las ideas transmitidas por la Semana de Animación a la Lectura, que el CEIP Los Montecillos de Dos Hermanas ha dedicado al cine. Pero no es la única. Esta actividad, que ha cumplido ya 16 años, incide especialmente en dos ámbitos: familia y lectura.

POR Sonia Domínguez / Sevilla, 19 MAY

Cuando el productor Gervasio Iglesias llegue hoy al CEIP Los Montecillos para participar en un encuentro con los alumnos de 6º de Primaria, acompañado de uno de los premios Goya por La Isla Mínima, se encontrará con un centro escolar transformado por fuera y por dentro.

Por fuera, los espacios habituales del colegio han sido decorados con una enorme claqueta, una alfombra roja y un set de cine, con libros temáticos prestados por la Biblioteca de Dos Hermanas, con frases seleccionadas de películas, con murales y trabajos manuales creados por las familias, en los que no importa el resultado estético, sino la implicación. 

Por dentro, la experiencia del alumnado de haber participado en alguno de los proyectos docentes, como el rodaje de un corto sobre el acoso escolar o el aprendizaje musical de bandas sonoras de películas. La semilla de haber tenido que leer, investigar, contar, preguntar, recrear o expresarse con el cine como eje temático. Con la lectura como eje transversal y transformador. Como vivencia. En familia.

Este tipo de experiencias transforman el colegio por fuera y aportar experiencias positivas para el alumnado, por dentro

Este tipo de experiencias transforman el colegio por fuera y, por dentro, aportan vivencias positivas y creativas al alumnado / FOTO: LOS MONTECILLOS

Así se puede resumir la Semana de Animación a la Lectura que esta comunidad educativa de la periferia de Dos Hermanas ha organizado en torno al séptimo arte y que ha cumplido 16 años trabajando dos objetivos básicos: estimular la participación de las familias y animar a la lectura.

Este proyecto está ideado por Lutgardo Jiménez, monitor escolar y coordinador de la biblioteca, que involucra a toda la comunidad en su organización.“Quiero poner una sonrisa en la educación”, afirma

Los Montecillos es un colegio público situado en la zona sur de Dos Hermanas, en una zona de transformación social. Ante esta situación, la enseñanza busca caminos más dinámicos e integradores a través de distintos proyectos, en los que se trabaja la innovación educativa. Muchas de sus actividades tienen un carácter cooperativo, social y comunitario y la biblioteca escolar está integrada como herramienta educativa. Desde ella, se organiza esta Semana de Animación a la Lectura.

Lutgardo Jiménez explica que “la problemática ante la que nos enfrentamos en el campo de la lectura es doble: por un lado, la falta de motivación lectora del alumnado y, por otro, la escasa implicación de las familias”.

Por eso, el abordaje tiene que ser lúdico y participativo. “No es lo mismo decir ‘venga, vamos a leer’ que montar un previo, un juego, una decoración, hacer que lo que vamos a leer sea más agradable. Requiere un poco más de tiempo, de parafernalia, pero los niños te esperan ya con ganas de participar y de saber qué vas a hacer”.

Si en anteriores ediciones esta Semana estuvo dedicada al flamenco o al universo, este año han decidido centrarse en el cine y convertir a las palabras y las imágenes en aliadas, aprovechando la atracción que los más pequeños sienten por el formato audiovisual y los recursos educativos que presenta el cine. 

La elección de este tema permite trabajar la lectura desde múltiples abordajes -exposición, concierto, encuentro o exhibición-, pero siempre desde un punto de vista creativo y que refuerce la idea del esfuerzo personal.

Como resalta Lutgardo, no sólo se fomenta “el hábito de la lectura como fuente de información, aprendizaje y como medio de enriquecimiento lingüístico, personal y cultural”, sino que también se inciden en “los valores, la convivencia y el trabajo en equipo”.

Todas las clases hacen sus aportaciones y participan en este Semana de Animación a la Lectura

Todas las clases hacen sus aportaciones y participan en este Semana de Animación a la Lectura

Hasta llegar hasta aquí, han sido semanas intensas de trabajo previo, de buscar cómplices y de suplir con imaginación la carencia de recursos. Una de las vías que se explora es la colaboración de toda la comunidad educativa, desde la dirección hasta la portería.“Me gusta que el colegio haga cosas importantes e implicarme con los niños”, dice Mª del Carmen Jiménez. Y, sobre todo, la ayuda de las familias y la colaboración de personas ajenas al centro, como actores y otras personalidades, que permiten que el mundo exterior conviva durante unos días con el ambiente escolar.

La visita de Gervasio Iglesias, productor de películas como 7 vírgenes o Grupo 7, pone fin a unos días emocionantes y distintos, con actividades como el Maratón de Lectura abierto las familias, la visita de la productora de webseries Teresa Segura (Malviviendo), el concierto de bandas sonoras interpretado por los propios alumnos, la exposición titulada Cine, Lectura, Valores y ¡Acción!, sesiones de cuentacuentos o talleres de cine.

Además, se aprovechará su presencia para entregar los Lecturines de Oro. Lecturín es la mascota de la Biblioteca y todos los años da nombre a un concurso, en el que a través de cuestionarios, pasatiempos, juegos de conceptos e investigación, involucran a las familias para acabar descubriendo una palabra mágica: lectura.

Animación a la lectura

La influencia de las bibliotecas escolares en los proyectos educativos suele depender de la presencia de profesionales conscientes y comprometidos con su funcionamiento que consiguen transmitir a los claustros y a las familias su importancia. En el caso de Los Montecillos se da otra circunstancia especial.

Mientras que la figura del monitor suele estar orientada a tareas meramente administrativas en la mayoría de centros, aquí se aprovecha la experiencia y la personalidad de quien ocupa este puesto para animar a la lectura.

Lutgardo Jiménez es biólogo de formación pero animador a la lectura por vocación. A veces, cuando habla, cuenta. Y de cada cuento extrae magia, contagio. Con cada cuento, planta semillas. A veces germinan. Otras no. Pero hay que seguir intentándolo.

Cuando este animador a la lectura repasa su pasado en busca de su propio momento revelador, lo tiene claro. No se considera ni un lector especialmente empedernido, ni había tenido relación con la escena pero, en el año 2000, asistió a un curso de Pepepérez en Carmona y algo se despertó. Allí prendió la chispa, la misma que ahora intenta transmitir a los alumnos de Los Montecillos o allá donde es invitado a contar sus historias.

Desde entonces, de un modo autodidacta, ha ido ensayando y programando sus actividades, desde una gymkana con palabras en el Parque de María Luisa para 120 niños de 11 años al Lectaurante que ha desplegado en la Biblioteca de Montequinto, en el Centro Penitenciario de Alcalá de Guadaira, en institutos como el Chaves Nogales de Sevilla o jornadas de bibliotecarios. Experiencias que plasma y publica en el boletín de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios, de la que forma parte, por si pudieran ser útiles para otras personas inmersas en el mismo mundo.

Aunque no existan fórmulas mágicas para la lectura, para él hay una cosa cierta. “El placer de leer lo contagias si lo padeces”.

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