¿Sevilla es, en lo lírico, una metrópoli?

Actos, presentaciones, recitales. Encuentros, talleres, premios, micrófonos abiertos, batallas líricas. Dicen que la poesía está muy viva en Sevilla, que atraviesa un momento de efervescencia, favorecido por el trabajo de grandes y pequeñas editoriales especializadas, por la complicidad de librerías-refugio, por su expansión a todo tipo de espacios y puestas en escena y, sobre todo, por la coincidencia en activo de varias generaciones. Juan Ramón Jiménez reclamó para Sevilla el rango de capital poética y, en un antiguo artículo, Antonio Rivero Taravillo le atribuyó condición de metrópoli en lo lírico. ¿Es así realmente?

Sevilla es un inmenso y laberíntico mapa poético”, escribía la periodista Eva Díaz Pérez en el libro ‘Sevilla, un retrato literario’ (2011, Paréntesis), que repasaba la historia “de una ciudad literaria como pocas”. Una ciudad “intensamente poética, propicia para la belleza, el asombro cotidiano, la deriva, la sorpresa, la revelación, el encuentro con los otros, con lo real, con la vida viva”, como la define el colectivo La Palabra Itinerante. Una ciudad con una tradición riquísima que, como dice Juan Luis Gavala, librero de Especies de Espacios y editor de palimpsesto 2.0, “palpita y produce respuestas”.

Ya ha llegado el calor y, con el verano, la agenda de propuestas se relaja pero hemos dejado atrás una temporada frenética de actividades relacionadas con la poesía, desde las presentaciones más o menos oficiales en todo tipo de espacios, hasta los ciclos combinados con música o arte, talleres o batallas líricas; competiciones en directo de poesía escénica que ya han llegado al escenario del CICUS de la mano del colectivo Actos Poéticos.

La poesía tiene una presencia cotidiana en la programación cultural

El recuento sería innumerable y se desprende una cierta sensación de euforia ante la cotidianidad de la presencia de la poesía en sus distintas formas, de lo tradicional a lo alternativo, de lo formal a lo experimental, de lo académico a lo neófito. De la lectura íntima a la socialización poéticaUn fenómeno que está sucediendo prácticamente al margen de las instituciones y en época de precariedad.

Un ensayo de los años ochenta sobre el ‘Panorama poético de Sevilla’, publicado en la colección Barro por Juan de Dios Ruiz-Copete, dejaba constancia de la tendencia de la ciudad a los altibajos: “Sevilla acostumbra a alternar, versátilmente, períodos de indolencia inevitable con períodos de alta tensión poética, cuando no con otros de prolongados silencios narcisistas e inocuos”.

Pero ¿y este momento? ¿es de los de tensión poética? ¿Responde a una efervescencia en la creación o es un espejismo? ¿Es una burbuja provocada por el modo de trabajo muy directo, muy activo, muy de aquí y ahora, de los sellos independientes para contrarrestar la apisonadora del sistema editorial o es una respuesta real al interés de la sociedad? ¿Qué piensan y cómo lo viven algunas de las personas que generan ese movimiento?

EXPLOSIÓN POÉTICA

De unos años para acá, hemos vivido como una explosión poética favorecida por la apertura de diversos espacios culturales, librerías y editoriales que apuestan por dar cabida a la poesía”, piensa Juan Luis Gavala.

La poesía trasciende el papel y llega directamente al lector

Hay muchísima gente que escribe poesía, de diferentes calidades; desde una generación que comenzó en los años 50, que podría representar Aquilino Duque, hasta los chavales de 20 años”, explica el escritor y poeta Antonio Rivero Taravillo.

En cuanto metes la cabeza en el mundillo literario, ves que hay mucha gente escribiendo, editando y moviéndose. Creo que sí, que está vivo en ese sentido de creación y de inquietudes”, considera el poeta Iván Onia.

Algunas opiniones oscilan entre el optimismo y la moderación pero también surgen voces críticas; una tensión que bien podría ser una primera respuesta a la viveza de un género que, tradicionalmente, importa mucho a poca gente.

La poesía sucede en Sevilla en los márgenes de la periferia. No soy decadente pero tampoco optimista. Sevilla no tiene ni un ápice de sensibilidad ni frente a la tradición, ni frente al género, ni frente a la actualidad”, sostiene Jaime Romero, editor de Arma Poética.

Noto un parón poético, como si existiera una desmembración. Muchas voces pero poca unión o muchos intentos que se quedan en intentos exclusivamente. Muchos pequeños taifatos, personas que dicen ser poetas pero la realidad es algo bien distinto”, argumenta Javier Sánchez Menéndez, poeta y editor de La Isla de Siltolá.

La poesía está teniendo a través de los actos que se organizan, con mucha afluencia de gente y una tendencia escénica, la falsa seguridad de que es fácil escribirla. Estamos en un momento en el que hay más poetas que lectores. ¿Cómo es posible?”, se pregunta Sara Castelar Lorca, autora de ‘El corazón y los helechos’ y promotora de Karima Editora.

LOS MOVIMIENTOS EDITORIALES

Sevilla concentra una gran diversidad de editoriales especializadas de todo tipo y condición; un hecho que no sucede en la narrativa, por ejemplo.

Desde Renacimiento, que pronto cumplirá 40 años en la difusión de la palabra poética, hasta La Isla de Siltolá, que desde 2009 ha sabido labrarse una imagen de apertura a nuevas voces que no tenían acceso a la publicación, pasando por la colección Vandalia, de la Fundación José Manuel Lara; por Ediciones en Huida, que ha dado su primera oportunidad de publicar a autores más jóvenes o por Libros de la Herida, que ha cumplido una década en su apuesta por “un catálogo de obras y autores imprescindibles”. Cangrejo Pistolero y Ultramarina Ediciones aportan una vocación más artística, mientras que palimpsesto 2.0 considera que la poesía “es el máximo exponente expresivo, la raíz de todo producto artístico y, según los últimos estudios, uno de los actores que más estimulan y satisfacen a nuestro cerebro”.

arma poética

Arma Poética compagina ediciones convencionales y libros de autor

Dos nuevos proyectos independientes se han sumado en los últimos meses.

Arma Poética promueve, según Jaime Romero, “una poesía más contemporánea, combativa y desafiante” y un tratamiento más artístico del libro, ya que siempre mezclan texto e imagen, como en el caso de ‘El hombre de las suelas de viento’, de David González, con ilustraciones de Ariadna Pedemonte. La preocupación de género es otra de sus líneas y, en el futuro, explorará la actual creación poética de las mujeres del norte de Marruecos.

Con Sara Castelar al frente, Karima quiere crear “una colección de mucha calidad. Hay autores muy buenos, de una gran intensidad poética, que son desconocidos para el público y que necesitan visibilidad”. Ha iniciado su recorrido con ‘Tacuarita’, de Rocío Muñoz y con ‘Hermanos de nadie’, de Iván Onia.

A su trabajo se suma la difusión de revistas, tanto en formato papel como digital. O ambos. Tinta China, promovida por Agustín María García López y Rubén González Lobo, está abierta a otros géneros pero concede especial importancia a la lírica. Después de cinco años, Cuadernos de creación de palimpsesto 2.0 entra ahora en un proceso de reformulación.

La propuesta del CICUS desde hace un año es Estación Poesía, que pretende, según Antonio Rivero Taravillo, “actuar de trampolín para los más jóvenes o de sala de espera, de anticipo, para el libro de poetas consolidados”. Entre las nuevas generaciones, hemos podido leer poemas de José María Jurado, Adriana Schlittler Kausch, Gonzalo Gragera, Alejandro Corchero Varón, Sara Mesa o Lutgardo García Díaz.

En octubre de 2013, surgió otra idea promovida por jóvenes estudiantes de Filología que pretendía, como dicen en su página web, “poner en pie el sueño de Juan Ramón Jiménez de editar una revista llamada Anonimato, que publicase poemas, no poetas; textos, no firmas. Ya que la literatura es colectiva, proponemos una poesía anónima”. Y así está siendo. Después de siete números en formato digital, en los que han recibido la simpatía y la participación de poetas con trayectoria, Revista Anonimato ya está trabajando en su primera publicación en papel.

Asociación Cultural LA ZAGüíA POESÍA A PIE DE CALLE

La Palabra Itinerante y La Fuga participan en esta iniciativa colectiva

Y no se puede dejar de lado el impulso desarrollado por algunos colectivos, como Entreversadas, Actos Poéticos o La Palabra Itinerante, que ha cumplido 20 años de actividad “literaria, escénica, artística o pedagógica”.

Sentimos muy enriquecedor impartir un taller de creación literaria en un barrio de Sevilla y al día siguiente hacerlo en Rusia, o en Marruecos o en Bolivia; actuar en un teatro sevillano y que la gira te lleve luego de acá para allá, sin fronteras; nos anima y acompaña, nos estimula, ser conscientes de que los haceres superan los localismos, que en lugares distintos y distantes se valora también nuestro trabajo, que así se va haciendo un camino de experiencias y aprendizajes que repercuten, a su vez, en la actividad local”, nos cuentan sus integrantes.

Muchos de estos proyectos independientes se enfrentan a problemas comunes, como las dificultades de distribución y de visibilidad. De precariedad, al fin y al cabo. Por eso, diseñan estrategias muy activas, muy directas, apoyadas en la capacidad de convocatoria de los autores y en la movilización a través de redes sociales.

Si hay un sinónimo de hiperactividad, es Ediciones En Huida.

Iván Onia se estrenó con ellos en la publicación y comenta que incorporarse a su catálogo significaba “entrar en una vorágine de presentaciones. Casi todas las semanas teníamos recitales y actividades poéticas. Es la mejor forma de que alguien sepa lo que estás haciendo, más que cogiendo un libro de una librería, que es una especie de lotería. Yo he practicado mucho eso de coger un libro al azar pero tu trabajo llega más leyendo un poema, que te vayan escuchando diez, quince personas”.

Esta cercanía, que es crucial en términos comerciales, también ha favorecido que la poesía haya ido invadiendo todo tipo de espacios, de La Imprenta al Rincón del Búho, de La Gallina en el Diván a La Carbonería o el Espacio Colombre, de bares a galerías, y que haya ido perdiendo las formalidades clásicas.

Martín Lucía recuerda que hace una década la ciudad era “un páramo” y que, entonces, una editorial independiente no podía copiar los sistemas tradicionales, sino que tenía que adoptar una línea de organización y gestión que llegara al mayor número de gente posible. Su papel es activo, no de espera. “La poesía hay que llevarla a los lectores”, asegura, aunque reconoce que su mercado es voluble porque “va en función de cómo se mueve el autor, su ámbito de influencia”.

En Huida no sólo trabaja en Sevilla y en otras ciudades de Andalucía, sino que va teniendo actividad en Madrid o Valencia. Aunque están acostumbrados a trabajar de manera muy local con las librerías, para acceder a otros mercados sí recurren a la distribución. Desde enero trabajan con una distribuidora en Madrid, Castilla La Mancha y Barcelona. “A finales de año te cuento cómo ha ido”, emplaza.

Desde Sevilla se expandió el concepto de Perfopoesía

Desde Sevilla se expandió el concepto de Perfopoesía FOTO CEDIDA

Si, a partir de 2006, Antonio García Villarán atribuye a Las Noches del Cangrejo en El Perro Andaluz la espontaneidad en la creación de un cierto tejido poético y una movilización creativa, que más tarde se concretaría en el Festival Perfopoesía; el trabajo de En Huida también ha contribuido a ese resurgir de recitales. Su agenda de actividades oscila entre los 20 y los 40 actos. “Tuvimos que llevar la poesía a lugares insospechados para sacarla del mundo academicista. Las librerías seguían teniendo un modelo tradicional pero, últimamente, han ido cambiando su forma de organizarse”, resume Martín.

Y es que las librerías también se han convertido en cómplices, más o menos voluntarios, de este proceso de efervescencia. Además de Especies de Espacios, en Triana (a la que pertenece la fotografía superior), La Fuga mantiene lazos muy estrechos con La Palabra Itinerante. El Gusanito Lector o La Extravagante también se abren a las presentaciones. Entre los lectores fieles todavía abunda el sentimiento de nostalgia por el cierre de Birlibirloque y Un Gato en Bicicleta, en la calle Regina, se ha convertido en una especie de segunda casa para algunos poetas.

Todas las semanas hacemos algo. Si no hay programación, nos parece extraño. Y no es porque nosotros, desde el principio, le hayamos dado la relevancia que tiene. Ha surgido solo. Cuando abrimos, empezamos a trabajar con los poetas y las pequeñas editoriales, empezaron a venir, a recitar y vas cogiendo una complicidad con todos. Ahora, si no hay una presentación, hay un recital, una reunión o un club de lectura”, resalta Jesús Barrera.

Pero el movimiento no se detiene aquí. Antes de que acabe 2015, una nueva librería especializada llegará a la ciudad, de la mano de Javier Sánchez Menéndez.

EL ETERNO DEBATE

Para quien piense que la gente de Sevilla va por la calle leyendo poemas, o intercambiando impresiones de lectura en el metro, la respuesta es no. El lector de poesía sigue siendo escaso pero fiel. Muy fiel. Un activo comprador. Quizás, porque como dice Javier Sánchez, “el 90% son autores” o personas amantes de las artes.

Jorge Benavides Solís, profesor de Arquitectura jubilado, es una de ellas. Aunque lleva muchos años viviendo en Sevilla, Jorge nació en un pequeño pueblo uruguayo, San Gabriel, y recuerda que la visión de la Biblioteca municipal le generaba “una gran curiosidad de saber qué decían todos aquellos libros”.

Es lector habitual de poesía “por emoción”. “Me emociona la palabra. Leo en voz alta para halagar con resonancias, con musicalidad al oído”. Le interesa el trabajo de Juan Vicente Piqueras, Chantal Maillard o Wislawa Szymborska y, cuando le pregunto por poetas sevillanos actuales, no sabe, no conoce. Cree que, actualmente, existen “más verisificadores que poetas” y recurre a los clásicos. “¿Quién puede prescindir de Machado? Es prácticamente filosofía”.

Como estadísticas de lectores no hay, (el CIS no distingue por géneros en los hábitos de lectura, ni las bibliotecas especifican tipología de préstamos), acudimos a los libreros para intentar trazar un perfil.

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Mujeres, extranjeros y autores componen el perfil de compradores de poesía en Un gato en bicicleta

Jesús Barrera, de un Gato en Bicicleta, nos cuenta que “no es fácil establecer un perfil pero, por lo que yo veo aquí, la mujer consume más poesía que el hombre. Los turistas extranjeros no buscan autores clásicos, sino contemporáneos. Van mirando, mirando hasta que encuentran algo que no conozcan porque la poesía española está muy bien vista en otros países”.

Y, sí, autores. “Los mismos poetas son los que más consumen. Pasa lo mismo en la presentación de un libro. Todas las sillas están ocupadas por poetas. La cultura, en sí, es endogámica, sólo la consume la gente de la cultura y el de la poesía es un sector muy reducido pero muy fiel”.

Para Juan Luis Gavala, de Especies de Espacios, “sí hay gente joven que acoge entre sus lecturas más o menos habituales la poesía, mucha gente que ha crecido entre bits y blogs donde la poesía es quizás un medio de expresión más adaptado a lo digital, junto con el microrrelato, por su brevedad, inmediatez e impacto”.

Librerías, como Especies de Espacios, se preocupan por recoger la producción editorial sevillana

Librerías como Especies de Espacios se preocupan por recoger la producción editorial sevillana

Este es uno de los principales impactos de lo digital. Hay otro más, en su opinión. “Anteriores generaciones, ya más maduras, gracias a la red digital, tienen una permeabilidad mayor con esas nuevas generaciones nativas y eso es genial, por bidireccional y horizontal”. “Un poeta ya hecho se convierte en lector continuo, editor y crítico a su vez. Esto es bueno porque las jerarquías se tambalean llegados a este punto”.

No cabe duda de las consecuencias para la poesía del advenimiento digital. Por hablar de las positivas, muchos poetas se lanzaron a la tecnología blogspot, la siguen manteniendo con cariño y, hoy, gracias a internet, no sólo se produce un ejercicio cotidiano de la poesía -los blogs se convierten en el primer lugar de publicación y hay poesía también en redes sociales- sino que hay un intercambio de ideas, de creaciones y se concretan proyectos.

Sara Castelar recuerda que fue a través de los foros digitales como conoció a los dos autores que le gustaría publicar a continuación: Blanca Sandino, que permanece inédita, y el argentino Rafael Teícher.

Internet favorece la creación, la relación entre generaciones distintas y es lugar para la concreción de proyectos

Para Víctor Briones, escritor y docente, también ha sido una oportunidad de ir creciendo lentamente. A través del blog Acercamientos, en el que viene publicando regularmente sus ‘diminutillos’ y otro tipo de textos, entró en contacto con la pequeña editorial catalana Espiral Literaria, en la que realiza labores de lectura y corrección, además de supervisar la colección de poesía. Con ella ha dado su primer paso en la publicación, ‘Insectos’ (2013).

La red también facilitó el contacto con la Escuela de Formación de Escritores, un proyecto web nacido en Alicante, con el que imparte talleres de creación poética y que está intentando tomar forma presencial, también en Sevilla; además de con la crítica literaria, que ha comenzado a ejercer en ‘La vida útil’, una publicación cultural digital.

En su caso, el encuentro con la poesía se produjo en el colegio, a través de una profesora que recitaba a Rafael Alberti, una “fascinación” que después exploró leyendo y leyendo, escribiendo y escribiendo. “Al principio era algo difuso, algo que te gusta y a lo que recurres para conocer el mundo pero, poco a poco, vas diciéndote a ti mismo: la poesía es eso, decirte cosas que el mundo no te dice”.

LECTURAS Y MÁS LECTURAS

Los estudios o antologías poéticas sobre la creación en la ciudad se interrumpen en los años noventa. Existen publicaciones posteriores, como ‘Los cuarenta principales’ (2002, Renacimiento) o La vida por delante (2014, Ediciones en Huida), aunque son de ámbito regional. Cuando se trata de analizar la calidad del momento creativo actual, caracterizado sobre todo por la heterogeneidad, la dispersión y la convivencia de varias generaciones, sin camarillas, sin escuelas, sin voces dominantes (y menos mal, nos aclaran) hay quien reclama una vuelta a los orígenes. No perder de vista la perspectiva.

Para Javier Sánchez Menéndez, el principal fallo hoy en día es la ausencia de un cuerpo de lecturas selectivo, riguroso. “La gente no se puede leer a sí misma. Por eso hablo de taifato. Hay que tener amplitud de miras y de horizontes”.

Rocío Hernández y 'Tacuarita' es una de las primeras apuestas de Sara Castelar como editora

Karima Editora apuesta por cuidar contenido y continente

Sara Castelar opina que ese no es un problema exclusivo de Sevilla, sino “del 80% de lo que se publica actualmente”. “La poesía es un proceso de construcción personal y del lenguaje. La única escuela real es lo que han escrito otros, los textos de los grandes poetas”.

Ella critica la “falsa seguridad”. La poesía no es fácil. No lo es. Y le da una explicación sociológica. Este tiempo en el que vivimos, en el que prima “el impacto inmediato, la desilusión, la crisis, la pérdida de las conquistas y la falta de expectativas laborales, hace que nos confundamos con lo inmediato, lo rápido. Eso es publicidad, no es poesía. La poesía tiene que ser un aporte distinto, tiene que estar en otra capa”, más relacionada con “la filosofía y el pensamiento”.  Para cambiar esto sería necesario, primero, un mayor esfuerzo educativo y, después, más autocrítica. “Somos el resultado de lo que hemos leído. Creo firmemente en eso”.

SIEMPRE FALTA ALGO

En una ciudad con tradición, vocación y presencia poética, sin casas museo ni fundaciones, con las bibliotecas asfixiadas, con la Casa de los Poetas lejos del proyecto inicial, con el futuro del Festival Perfopoesía por aclarar, cuando pregunto si falta algo llueven las respuestas y comentarios.

La poesía debería tener un papel cultural más preeminente porque ayuda a pensar, a conocer, a relacionarse. Es un punto de unión que no se utiliza”, comenta Victor Briones.

No veo porqué no crear un frente común, que no sea el escénico. No estamos hablando de políticas editoriales, que han sido muy paternalistas y un fracaso, sino de un lobby que haga trabajo de lobby a nivel local, proponiendo otro tipo de política”, afirma Jaime Romero.

Se echa de menos en Sevilla un proyecto sólido para la cultura, una línea clara y decidida, meditada, ilusionante, para este aspecto tan esencial de la construcción de la ciudad. Desde hace mucho no parece percibirse ni siquiera demasiado interés o inquietud por el asunto desde la política institucional, más allá de coyunturas concretas, normalmente vinculadas a lo mediático o a la cercanía de elecciones”, opina el colectivo La Palabra Itinerante.

¿Medidas? Apoyo institucional a proyectos privados con perspectivas de crecimiento, campañas de fomento de la lectura, becas a la creación, apoyo y dotación de las bibliotecas, apoyo a la formación”, concreta Juan Luis Gavala.

En el sector cultural, nos estamos acostumbrando a que cada sector tenga su gran evento. No es necesario. Lo que es necesario es que haya más estabilidad durante todo el año, que haya unidad entre todos los que programamos poesía, que amplíe las posibilidades de llegar a quien está fuera del circuito porque, si no estás dentro, no te enteras”, considera Jesús Barrera.

Si hay una ciudad de poetas, es Sevilla y debería estar a la cabeza”, cree Iván Onia.

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  1. Ivan Vergara

    Hola!

    Oigan, vaya pedazo de artículo, está en verdad muy bien!
    Pero, pero, pero… les comparto algo de info del proyecto que llevamos adelante desde hace nueve años; llegaremos a la décima edición del evento poético más longevo en la actualidad de Sevilla y México.

    Espero ayude para alimentar con un poquito más de información a este más que notable artículo:

    1. ¿Qué es la PLACA? http://plataformaplaca.blogspot.com.es/2015/07/que-es-la-placa.html

    2. Nuestros proyectos – http://plataformaplaca.blogspot.com.es/2015/07/nuestros-proyectos.html

    Les agradezco el espacio para poder opinar. Enhorabuena por el trabajo que están haciendo, luce de maravilla.

    Ivan V.
    https://www.facebook.com/plataformachilangoandaluz

    1. Author
      Sonia Domínguez

      ¡Muchas gracias por los comentarios y por la información, Ivan! ¡Tomo nota!

  2. Fernando Po

    Fantástica fotografía propoesía! Lástima que falte el espacio trianero de La TreGua, que con tanto esfuerzo anda batallando también mucho por la cultura en general y lírica en especial.

    1. Author
      Sonia Domínguez

      ¡Gracias por la referencia, Fernando! ¡Anotado!

    1. Author
      Sonia Domínguez

      ¡Gracias, Actos Poéticos! Habrá segundas partes porque el tema es riquísimo y estimulante.

  3. Víctor L. Briones

    Ya lo han dicho más arriba, magnífico artículo.

    Y lo mejor, para la poesía en Sevilla, es que aún hay lugares que no han tenido cabida pero que son, hacen y harán.

    Un saludo y gracias por tu gran trabajo.

  4. Antonio García Vargas

    Interesante artículo.
    No creo que ninguna ciudad deba estar a la cabeza o cola de nada; cada una estará a la altura proporcional que le corresponda pero en todas ellas habrá buena y mala poesía. Seguro.
    Dentro de lo mucho que de positivo tiene el artículo, entraré en lo que considero, si no negativo, sí bastante peculiar, y es que el poeta actual escribe para los poetas, recita para ellos, versa en general como ellos y se establece una especie de círculo cerrado, sin proyección real hacia el exterior (fuera del clientelismo poético-amistoso) , tanto en comunicación como en formas de expresión personales, que permitan diferenciar a los autores más allá de un leve vuelo personal apenas visible.
    Quiero decir con esto, que al no haber una formación y una disciplina poética de altura, la poesía es un tanto baja de nivel, o lo que es igual, difícilmente rebasa el convencionalismo de grupo llevándoles a una uniformidad manifiesta. Sólo el creativo podrá diferenciarse en razón de su grado de creatividad.
    Incluso el creativo, si no establece distancias, aunque sean parciales, con el resto y aprende la ciencia poética, acabará dejando de serlo. Claro que habría que preguntarse si hay quien pueda enseñarles a ir más allá de lo manido en lo que denomino ciencia poética.
    En fin, que tal vez hable de algo distinto a lo que es la base del artículo, pero he aprovechado para manifestarlo. Y lo he hecho porque creo que el recitado, el grupo y la parafernalia que conllevan, tiene su punto de interés para personas que buscan un rato de ocio y divertimento, pero no para hacerse poeta total. Y digo esto porque tal vez responda a la pregunta que se hace el autor sobre ¡por qué sólo acuden poetas a recitar y escucharse y no el público en general!
    Creo, para acabar, que la poesía actual, que no es otra cosa sino el reflejo de las acomodaticias formas poéticas heredadas, precisa de una revisión; de un ejercicio objetivo y muy profundo de introspección para determinar por qué la poesía no logra despegar fuera de los ambientes habituales. Y creo también, que hablando del número de recitales por provincia, de lo bien que lo pasamos y lo maravillosos que somos, el espectáculo estará servido para los que buscan en él un rato de ocio, pero no para el que sienta la necesidad de ser o llegar a ser auténtico poeta.
    Espero no haber molestado demasiado.
    Un saludo.
    Antonio G.V.

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