¿Qué está cambiando en el sector del libro?

La Feria del Libro de Sevilla ha concluido con un saldo positivo en ventas, asistencia de público y recuperación de “la ilusión”. Pero, más que una despedida hasta el año que viene, esta remontada servirá para afrontar los retos de renovación que la Feria tiene planteados, en un contexto en el que el sector del libro inicia un nuevo ciclo de mayor dinamismo y colaboración debido a la inclusión de la lectura como uno de los pilares de la política cultural municipal. 

POR Sonia Domínguez / Sevilla, 12 MAY 2016

Había muchas miradas puestas en la Feria del Libro de Sevilla por su capacidad de movilizar a la sociedad en torno a la gran fiesta primaveral de los libros y las expectativas se han visto confirmadas. Aspiraba a ser la edición de la recuperación y así ha sido tanto en las estimaciones de venta como de asistencia de público.

Como señaló la organización, se calcula que las ventas han aumentado un 15% respecto a 2015, mientras que en torno a 16.000 personas han asistido a las actividades programadas y “otras miles” a las firmas de autores, como Felipe Benítez Reyes, Juan Cobos Wilkins, María Dueñas, Santiago Posteguillo y Blue Jeans, entre otros.

Hay una sensación de alivio entre los participantes, incluso de satisfacción. Para los expositores veteranos, el resultado los remite a los años anteriores a la crisis económica. Para quienes se estrenaban, como las editoriales independientes y nuevas librerías, la inversión ha merecido la pena, tanto en visibilidad como en ventas.

Pocas veces un cartel de la Feria ha sido tan aplaudido

Pocas veces un cartel de la Feria ha sido tan aplaudido

¿Cuáles han sido las claves del éxito? Para Rosa Rojas-Marcos, librera de Yerma que ha recogido el premio por su trayectoria, que la Feria se haya celebrado a principio de mes, tanto por economías domésticas como por temperaturas, “ha sido fundamental”.

La coincidencia con el puente del primero de mayo y la gran afluencia de turistas ha sido clave para otros. Como explica Javier Sánchez Menéndez, editor y librero de La Isla de Siltolá, “el puente ha traído a un turismo nacional con buen poder adquisitivo, que compraba libros para toda la familia y para regalar”.

¿El peor enemigo? La lluvia que deslució los últimos días. A pesar del agua, Miguel Ángel Escalera Nieto, librero de Rayuela Infancia, confirma que se ha notado que “el público sevillano acudía expresamente a la Feria, no estaba paseando y se la encontraba”.

La crisis económica y los problemas internos han dado una tregua este año. La sensación es de recuperación de la ilusión por “haber conseguido empezar a retomar el nivel de aquella Feria que construimos entre todos hace ya más de una década”, señalaba el director Javier López Yáñez en el comunicado.

Los buenos resultados de esta edición permiten afrontar con ilusión los retos de renovación e innovación que precisan tanto la Feria como el sector

Una tregua y una ilusión necesarias para disponerse a resolver algunas de las cuestiones pendientes, como mejorar los cauces de participación en la gestión y en la organización, lograr una mayor transparencia en las cuentas y atraer a la parte del sector que no participa en el gran evento anual, de cara a afrontar los retos de renovación e innovación.

En su discurso de agradecimiento por el premio, Rosa Rojas-Marcos recordó a todas aquellas librerías que trabajaron juntas y se empeñaron en que hubiese Feria del Libro en Sevilla en un momento crítico. Algunas ya no están, lamentó, pero han surgido otras promovidas por “gente joven, con ganas, con fuerza y con ilusión. Quiero aprovechar para empujarlos para que sean ellos los que vayan tomando el relevo, la riendas de la innovación y de los cambios que tanto la Feria del Libro como la vida literaria de nuestra ciudad necesitan. Que vayan más acorde con los cambios que van surgiendo en nuestra sociedad”.

Otro de los asuntos que se plantea es mejorar la calidad de la programación con una mayor presencia de escritores.

Para Javier Sánchez Menéndez, “después del empujón de este año, si la Feria aspira a ser algo importante, habría que cuidar la programación y la invitación a autores para lograr una mayor relevancia”.

No es una opinión aislada. En el horizonte se encuentra el planteamiento del delegado de Cultura en el Ayuntamiento de Sevilla, Antonio Muñoz: “Quiero que esta feria crezca no sólo en número de ventas y en asistencias. Quiero que dé un salto y tenga un carácter más internacional”.

Javier López Yáñez considera que “sí se puede mejorar la programación pero la vía es la misma que estamos indagando”, es decir, un modelo contenedor en el que cualquier entidad propone actividades. Respecto a la internacionalización, comenta que asienta en tres pasos: “el paso inicial de traer autores de fuera, la organización de encuentros profesionales y que la propia Feria del Libro pueda servir de promoción al sector editorial sevillano”.

Otros de los desafíos que afronta la organización es el análisis de la forma de crecimiento. Por ejemplo, expandir la Feria a otras zonas de la ciudad, con acciones previas en bibliotecas; solucionar el formato de exposición colectiva para las microeditoriales y ofrecer más contenido online y audiovisual para aumentar el alcance de la Feria.

Hay que modernizar muchas cosas”, asegura.

¿Y ahora qué?

Después de recoger y cuadrar números, algunas librerías volverán a la rutina de sus espacios. Otras ya están trabajando con agentes culturales y distintos colectivos para optar a las ayudas al fomento de la lectura, cuyo plazo de presentación termina dentro de dos semanas. El 25 de mayo.

Desde la llegada del equipo socialista al Ayuntamiento de Sevilla hace casi un año se ha reiterado este mensaje: la lectura es un pilar de su política cultural.

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Con la nueva línea de ayudas, las librerías pueden ser organizadoras o receptoras de actividades FOTO: PEPA PONCE

Algunas de las medidas adoptadas son el incremento presupuestario para las bibliotecas en adquisición de libros y actividades; el propio aumento de la cantidad asignada a la Feria del Libro, el mantenimiento de la Feria del Libro Antiguo, el apoyo simbólico al Zoco de Libros y la recuperación del festival Perfopoesía, que se celebrará la primera semana de octubre.

La línea de apoyo a librerías y bibliotecas, dotada con 100.000 euros, es otra de las medidas ya en marcha. Se caracteriza por la apertura: persigue atraer nuevos lectores con propuestas innovadoras y singulares, dará prioridad a aquellos proyectos que interrelacionen a los agentes (librerías y bibliotecas) y que creen cauces con otros ámbitos de la cultura.

Estas ayudan han sido recibidas entre la emoción y la cautela. Emoción porque, como dice Esperanza Alcaide Rico, “es una manera de poner en valor lo que ya estamos haciendo. Una de las cosas que me gustó cuando leí el documento fue que, desde tu puesto humilde, que no eres una gran superficie, una cadena, empiezas a puntear y dices: anda, pero si esto ya lo hago”.

La librera de El Gusanito Lector no se considera una excepción como librería cultural: “Hay mucha gente promoviendo cultura pero como le tienen esa alergia a las redes no lo comunican”.

La cautela proviene de quien advierte que no resuelve la petición principal de las librerías (que las compras de bibliotecas se realicen en ellas) y que el fomento de la lectura es un camino más amplio y profundo, que debe contar con un estudio pormenorizado de las necesidades y de la implicación de todos los agentes que intervienen, sin olvidar la conexión necesaria con la comunidad educativa (de competencia autonómica).

La mesa de trabajo del Plan Integral de Fomento de la Lectura se reunió por primera vez el pasado 18 de abril, mantuvo otro encuentro durante la Feria del Libro y está pendiente de una nueva convocatoria a mediados de junio, con la inclusión de más agentes que trabajan en este ámbito.

Diálogo, colaboración e innovación

Lo que sí es cierto es que el interés mostrado por el equipo socialista en el Ayuntamiento de Sevilla está obligando al sector a dialogar, a colaborar y a innovar.

“Si queremos que todo cuadre, el mayor esfuerzo que se debe hacer es coordinar los distintos esfuerzos y crear red”Javier López Yáñez, director FLS, FAL y Cegal

Javier López Yáñez considera que “el sector del libro necesita más organización, más fuerza y sí creo que desde hace un tiempo estamos siendo más propositivos”.

En su opinión, “no podemos esperar que nos vengan desde las administraciones públicas los apoyos al sector. Hay un campo, el del fomento de la lectura, que se desarrolla en las bibliotecas, que corresponde a la administración pero si queremos que todo cuadre, el mayor esfuerzo que se debe hacer es coordinar los distintos esfuerzos y crear red, entendiendo que podemos ser más efectivos si nos coordinamos medianamente entre todos”.

“O los formatos se van actualizando o no son tan válidos como antes”Rafael Jurado, El Dispensario

Sí hay en el sector del libro una necesidad de dinamismo, de cambiar la metodología. Las nuevas tecnologías están afectando a la literatura más que a otras áreas y eso está abriendo nuevas puertas, nuevos formatos, nuevas vías de comunicación con el lector. Todo eso habría que trasladarlo a los programas institucionales, a los programas de fomento de la lectura, a las propias librerías y a bibliotecas y a nivel de eventos. O los formatos se van actualizando o no son tan válidos como antes”.

Quien se expresa así es Rafael Jurado, gestor cultural de El Dispensario, una de las empresas que ha sentado base en Sevilla y que está programando nuevos eventos para el otoño. Su carta de presentación fue la actividad Creadores a Sueldo en #AlumbraSevilla.

Sevilla tiene una actividad cultural muy potente pero quizás en literatura no haya tanta innovación o tanta proyección. ¿Qué hay, lecturas, presentaciones y poco más? En una ciudad con una tradición literaria muy fuerte, que ahora mismo tiene escritores muy importantes a nivel nacional, la programación se queda corta”, opina.

“Una ayuda a la lectura en general no es completa si no se incluye a los actores del libro en Sevilla, como escritores y editoriales”Triskel Ediciones

Entre las editoriales locales también se está dando una mayor colaboración, a raíz de sus encuentros en el Zoco de Libros pero, de momento, es la parte que menos contemplada se siente en los cambios.

Desde Triskel Ediciones comentan que “lo que se debe tener muy claro es el fomento de lo local. Una ayuda a la lectura en general no es completa si no se incluye a los actores del libro en Sevilla, como escritores y editoriales. Las librerías sí están incluidas ya. En la creación de un libro intervienen muchos profesionales que deben ser incluidos porque si no la cadena de transmisión de la producción del libro en Sevilla se mostrará débil en dos de sus tres eslabones”.

Nuria Lupiáñez, socia fundadora de la agencia de comunicación cultural Édere, señala que, actualmente, los retos del sector del libro son cuatro. En la base, “atraer a nuevos lectores y sobre todo a los jóvenes. Para ello habría que empezar porque la lectura fuera la base del sistema educativo. Eso es algo que trasciende el ámbito municipal pero, si no hacemos esto, estamos construyendo la casa por el tejado”.

“No se trata de hacer actividades y probar a ver si interesan a alguien, si no ver qué puede interesar y programar eso”Nuria Lupiáñez, Édere Comunicación

Y, de manera progresiva, “alcanzar unos niveles mínimos de subsistencia”, lograr una “mayor unión y comunicación entre el sector y con otros ámbitos de la cultura”, así como “repensar formatos y cambiar inercias. El típico modelo de presentación de libros con un autor y un presentador sentados detrás de una mesa está agotado. No se trata de hacer actividades y probar a ver si interesan a alguien, si no ver qué puede interesar y programar eso”.

Después de cuatro años de restricciones presupuestarias, y del abandono municipal, autonómico y estatal a estas cuestiones, hay una nueva oportunidad para el libro y la lectura en la ciudad.

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  1. Víctor L. Briones

    Completo análisis Sonia. Me gustan mucho tus artículos porque siempre son a muchas voces, porque todos hablan y son escuchados. Eso lo transmites muy bien.

    Respecto al tema en sí, pues poco más que animar a todos los actores implicados a eso que se ha repetido varias veces en este artículo: crear red, grupo, trabajar juntos.

    Yo estaré atento y el granito de arena que pueda poner lo pondré.

    Te sigo leyendo, un saludo.

    1. Author
      Sonia Domínguez

      Esa era la idea. Huir de las versiones oficiales y buscar impresiones entre los protagonistas. Así, la realidad siempre es más rica, aunque también más compleja. ¡Muchas gracias por tu comentario, Víctor!

  2. Juan Luis

    […]”crear red, grupo, trabajar juntos”. Totalmente de acuerdo con Víctor.

    Una visión. desde luego, más realista que la oficial Sonia. Más heterogénea. Seguimos leyendo.

    Un saludo

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