La librería más antigua de Sevilla cumple 50 años

Si el relevo generacional es uno de los escollos para garantizar la permanencia de una librería en cualquier ciudad, en el caso de RM -antigua Reina Mercedes- su continuidad y la celebración de su 50 aniversario ha sido posible gracias a la implicación de tres antiguos clientes, que han emprendido un proceso de renovación para que siga abierta la librería independiente más antigua de Sevilla y la única especializada en Arquitectura y Diseño de Andalucía.

POR Sonia Domínguez / Sevilla, 8 JUNIO 2017

Ha sido un periodo intenso de reforma y reconceptualización de la librería. Pero RM ya está dispuesta a contar su historia y ha convocado una fiesta el próximo 14 de junio, en su sede del número 17 de la avenida Reina Mercedes, para celebrar que ha entrado en la cincuentena.

Esta es la librería independiente más antigua de Sevilla. No es editora como Padilla (1969), ni generalista como Reguera (1973) o Palas (1980), las otras veteranas del sector, sino que está especializada en Arquitectura y Diseño.

Sus orígenes se remontan a 1967, cuando el arquitecto Fernando Tudela Goig tuvo la visión de concebir una librería en el incipiente campus universitario Reina Mercedes.

Gestionada por Marisa Abad hasta 1999 y por Paco Vargas desde entonces y hasta 2016, este espacio ha estado vinculado estrechamente con el colectivo de arquitectos, aparejadores y diseñadores sevillanos, así como con los estudiantes del resto de facultades y los vecinos del sector Sur de la ciudad.

Cuando la Feria del Libro de Sevilla empezó a dar pasos estables como principal evento de promoción del libro en la ciudad a finales de los años sesenta, Reina Mercedes estaba allí, en la Plaza Nueva, junto a otras librerías que acabaron desapareciendo: Abao, Proa, Ríos, Al-Andalus, Pascual Lázaro, Oliam y un largo etcétera. En las publicidades de los años 70, recordaba a los vecinos del barrio que no necesitaban desplazarse al centro de la ciudad para comprar sus libros y regalos.

Por eso, esta fiesta no sólo servirá para explicar en qué consiste el nuevo modelo de librería, concebida como cooperativa de consumidores, con venta online, prescripción de libros a través de video blog y renovación mensual del escaparate para una difusión cultural más amplia e innovadora, sino también para recordar a quiénes hace cinco décadas, y en un momento social gris, apostaron por la cultura del libro.

En un entorno dedicado a la hostelería, RM Librería es un oasis cultural / FOTO: FERNANDO ALDA

Queremos que esta fiesta sirva para difundir la historia de la librería, que se sepa porqué merecía cumplir 50 años y que no se quedara en 49”, dice Carlos Pedraza, uno de los tres socios implicados.

Readaptación a los tiempos actuales

Cuando en mayo de 2016 se anunció el cierre de la Librería Reina Mercedes, la noticia fue recibida con desolación entre los profesionales sevillanos que la frecuentaban.

Carlos Pedraza cuenta que “el comentario generalizado fue ‘hay que ver, esto es lo último, ya no tenemos ni un sitio donde ir a comprar libros’.  Aunque mucha gente piensa que el libro electrónico supone una competencia, en nuestro gremio es especialmente valorado el libro impreso, el libro de arte. Valoramos la tangibilidad del producto, las fotografías magníficas, los planos que despliegas”. 

Este arquitecto y profesor de la Universidad era cliente de la librería desde sus tiempos de estudiante, allá por los años 80. “Desde el primer momento me interesé por el tema, empecé a hacer números de la viabilidad, con el consiguiente peligro gordísimo del romanticismo, de ser un enamorado de los libros, de la arquitectura y de este local, que tiene mucho encanto”. Y ahí empezó para él, junto a sus actuales socios -Jaime Martínez Davison y José Antonio Barrera- la inmersión en el mundo del libro.

Ha sido una auténtica locura. No teníamos ni idea de todo el trabajo que tiene detrás una librería”, resume.

Para la vertiente de reforma del local, recurrieron a su talento y experiencia. “Hemos intervenido de un modo muy higienista, muy sutil, para quitar los elementos exógenos que se habían añadido posteriormente porque todo había sido diseñado y modulado de un modo muy ingenioso para albergar la librería. Fernando Tudela Goig la concibió ex profeso sobre plano, de ahí que disponga de semi-sótano y entreplanta”, explica Pedraza.

Para actualizar el modelo de negocio, buscaron la ayuda de Maite Aragón, fundadora de las librerías La Extra-Vagante (2009-2016) y Espacio Caótica, que, precisamente, ha sido diseñado por Pedraza, como sucede en las buenas historias de colaboración en épocas difíciles.

El local de RM es el único de la zona que cuenta con semi-sótano y entreplanta / FOTO: FERNANDO ALDA

Además de una renovación completa de los fondos, diversificados con distintas temáticas, como diseño, urbanismo, teoría y crítica, y de las revistas especializadas “que son casi libros y una fuente de información fantástica para estudiantes y profesionales”, los nuevos promotores tenían claro que la viabilidad pasaba por un mix de producto, con la línea llamada RMPlus: objetos de regalo, complementos como relojes y carteras, cuadernos Moleskine, láminas y obra gráfica.

La apuesta tecnológica ha sido muy grande: programas de gestión interna de librerías, venta online, láser de lector electrónico, pantalla digital de novedades y noticias en el escaparate, prescripción a través de video blog. Y, en la base de la sostenibilidad, la fidelidad y la participación: la creación de una cooperativa de consumidores.

Confiamos en el modelo cooperativo para sustentar el futuro. Esto no es sólo un proyecto de tres personas, sino que todos los que amamos la librería pueden tener su pequeña participación en el negocio. Cada socio va a poder asignarse la cuota que quiera y que revierte en compra. La cuota es saldo a favor en las compras, no hay ni cantidad mínima ni fecha de caducidad. Lo que tienes es una serie de ventajas, de descuentos, de bonos regalo en función del compromiso de cada uno”, detalla Pedraza.

Un oasis

RM Librería es un oasis cultural por varias razones. En una ciudad como Sevilla, en la que la mayoría de las librerías se concentran en el casco histórico, es de las pocas que se ubican en los barrios, junto a Yerma, La Isla de Siltolá o Botica de Lectores.

Además, el entorno de Reina Mercedes ha visto alterada su fisonomía a lo largo de las últimas décadas. Por una parte, entre los residentes del barrio hay una población envejecida y, por otra, una población estudiantil que vive de alquiler y desaparece durante los periodos vacacionales. De ahí que la tipología más característica de negocio sea la hostelería, que provoca mucha demanda de locales a precios altos.

Entre bares, pastelerías, cafeterías y bagueterías, el local de RM es una rareza.

Mientras que en el interior una mesa central sirve para llamar la atención sobre publicaciones de interés y novedades de narrativa, en el exterior el escaparate es una pieza fundamental de atracción de público. Contiene una pantalla digital de novedades y noticias, y cada mes se dedica a una determinada temática, con objetos y libros seleccionados. Un especial sobre Le Corbusier, los hermanos Bourullec o arquitectura e infancia son algunas de las propuestas que ya se han planteado.

Además, y pensando en los estudiantes, una carretilla de obra amarilla sirve de punto de BookCross para intercambio de libros usados.

Tras la fiesta del próximo día 14, la idea es continuar con la programación cultural para convertirse en un agente activo en la ciudad.

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