Bibliotecas municipales del siglo XXI

Tras el recorrido por la historia de la Feria del Libro como el evento de promoción del libro y la lectura más antiguo de la ciudad (1967), abordamos ahora el origen y la evolución de la Red Municipal de Bibliotecas de Sevilla; otra de las protagonistas del Plan Integral de Fomento de la Lectura que está impulsando el Gobierno socialista.

Su memoria es más reciente. Aunque existen algunas experiencias anteriores, no fue hasta 1992 cuando el Ayuntamiento asumía la responsabilidad de crear una red de bibliotecas de cercanía, que diese respuesta a las necesidades culturales de la población.

POR Sonia Domínguez / Sevilla, 23 JUN 2016

La aspiración de las bibliotecas de lectura pública es la de ser centro orientador y activo en el seno de la comunidad a que pertenece. Se trata de desterrar la idea de la biblioteca como depósito de libros pasivos, que se limita a entregar y recibir impersonalmente las obras que es capaz de facilitar al lector.

La idea moderna de biblioteca consiste en tratar de llevar su acción mucho más lejos.

En primer lugar, la biblioteca selecciona sus fondos para ofrecer material digno e interesante; sale en busca del lector en lugar de retraerse y le orienta y tiene la misión de estar al día en lo referente a la producción librera.

En segundo término, es eco de los acontecimientos culturales más importantes y da acogida en su recinto a toda manifestación cultural de cualquier índole, que complete la acción del libro”.

Estas palabras tan modernas acerca de la misión de las bibliotecas sevillanas datan de 1958, cuando se inauguraban en la ciudad las primeras bibliotecas de cercanía de las que tenemos noticia: La Florida, San Jerónimo y Miraflores.

Como explica Juana Muñoz Choclán en el libro Historia de la Biblioteca Provincial de Sevilla, se trataba de espacios dependientes del Centro Provincial de Coordinadores de Bibliotecas, que se creó ese año entre la Diputación de Sevilla y la Caja de Ahorros San Fernando, y que en 1972 también ponía en circulación por los barrios el primer bibliobús correspondientemente “bendecido”.

La historia de esta red predemocrática de lectura pública está pendiente de reconstruir, igual que es un enigma el intento anterior de crear una biblioteca popular en Triana en 1917. Rafael Rodríguez Gómez cuenta en Revista Triana que aquellos libros desaparecieron sin dejar rastro en los años 30.

(Casi) 25 años de historia bibliotecaria local

Sevilla optó por un modelo de biblioteca ubicada en centro cívico. El Esqueleto es, junto a la de Las Columnas, la más antigua

Sevilla optó por un modelo de biblioteca ubicada en centro cívico. El Esqueleto es, junto a la de Las Columnas, la más antigua

Con la historia de la Red Municipal de Bibliotecas de Sevilla no sucede lo mismo. No sólo es más reciente, sino que continúa activa.

Aunque las bibliotecas de Las Columnas (Triana) y de El Esqueleto (Polígono Sur) llevaban ya un tiempo funcionando, su inauguración se llevó a cabo el 13 de mayo de 1992, fecha en la que el Ayuntamiento de Sevilla oficializa sus primeros pasos para la apertura de bibliotecas públicas.

En un momento en el que la ciudad atraía 130.009 millones de las antiguas pesetas para la Expo’92, los vecinos sólo disponían de dos bibliotecas de barrio, que complementaban la labor de las bibliotecas universitarias y de la Biblioteca Pública Provincial (actual Infanta Elena).

Según contaban Miguel Ángel Garfia y Rafael Cid en una ponencia presentada en las Jornadas Bibliotecarias de Andalucía de 1994 este retraso se debía a la “escasa demanda social existente”. En 2015, desde este ámbito, se seguía insistiendo en que en Sevilla no hay cultura de biblioteca, en referencia al desconocimiento por parte del político y de la sociedad acerca del papel que desempeñan estos centros.

San Jerónimo (1993), Los Carteros (1993) y un nuevo bibliobús (1996) fueron las siguientes incorporaciones.

Infografía sobre la evolución de la RMBS

Infografía sobre la evolución de la RMBS

Esos años, en los que el Partido Andalucista ocupaba las delegaciones de Cultura y Participación Ciudadana, se corresponden con un periodo de gran impulso con la incorporación de Luis Cernuda, Alberto Lista, Blas Infante, San Julián, Cerro del Águila y Entreparques y con la constitución de la Red, tal y como la conocemos ahora.

¿Qué recogen los periódicos de la época? La lucha por dotar adecuadamente esos centros con profesionales, recursos y colecciones.  Dos ejemplos aportados por ABC. “Cuatro nuevas bibliotecas de distrito no son inauguradas por falta de personal” (29/7/96). “Las bibliotecas de barrio funcionan sin bibliotecarios, con un tercio menos de personal y con abundante falta de material” (9/7/97).

Desde entonces, el crecimiento de la Red por toda la ciudad ha avanzado lentamente. En 2001, y tras un importante movimiento vecinal, se inauguró Parque Alcosa; en 2005 Torreblanca, mientras que las dos bibliotecas de zona Felipe González y Julia Uceda son las más modernas. Se inauguraron en 2011 y, cinco años después, su rendimiento no está al 100%.

En todo este tiempo, hay tres distritos que continúan sin presencia bibliotecaria: Nervión, San Pablo-Santa Justa y Los Remedios.

Otras fechas significativas son 2002 (última oposición específica), 2003 (entra en funcionamiento la web), 2010 (cada biblioteca abre un blog y comienza el préstamo de e-readers) y 2011 (descarga gratuita de libros electrónicos).

El análisis de la evolución presupuestaria desde 2003 hasta la actualidad muestra que los mayores esfuerzos se concentran a partir de 2005, cuando acababa de aprobarse un Plan Director que preveía la construcción de 1 biblioteca central, 7 de zona y 22 de barrio. Estos son los datos:

  • 2004  270.112 euros
  • 2005 – 516.771 euros
  • 2006 – 1.026.420 euros
  • 2007 – 524.086 euros
  • 2008 – 517.200 euros
  • 2009 – 496.645 euros
  • 2010 – 349.108 euros
  • 2011 – 342.371 euros
  • 2012 – 311.300 euros

El Plan Director, que fue pionero en Andalucía en la definición del concepto bibliotecario y en cómo debería extender sus distintos servicios por la ciudad, está siendo revisado actualmente.

Del frenazo a la recuperación

La línea ascendente se ralentiza a partir de 2010, cuando comienza un periodo muy crítico, que coincide con la crisis económica, con la desaparición de las ayudas estatales y autonómicas y con la presencia de Juan Ignacio Zoido (PP) en el gobierno municipal (2011-2015).

Aunque este partido había denunciado muchos años antes, en 2001 y 2007, las carencias relativas a centros, personal y ratios, cuando llegó a la alcaldía no sólo redujo sus presupuestos sino que su política cultural, basada en los grandes eventos, alejó la atención de los barrios y de sus bibliotecas.

Algunos hitos que ya pasarán a la historia son los 0 euros destinados a compra de libros en 2011 y 2012, los cierres vespertinos por la imposibilidad de cubrir los horarios, así como un presupuesto de 3.200 euros por centro para organizar actividades durante todo el año.

Además, las bibliotecas se hicieron invisibles en la difusión de la cultura municipal.

Desde la llegada del equipo socialista al Ayuntamiento de Sevilla hace un año, las bibliotecas han vuelto al plano cultural. Por primera vez, se ha establecido un programa de fomento del libro y la lectura que cuenta con una partida superior a los 500.000 euros.

Es la partida que más crece porque es la que estaba más baja, frente a otros ámbitos culturales. Un dato que lo corrobora es que, por ejemplo, los gastos fijos para sostener la estructura de Teatros (1.896.929,28 euros) son mayores que los de Bibliotecas (1.655.365,02 euros).

En este tiempo, la adquisición de novedades ha pasado de 12.000 a 60.000 euros; una cantidad que sigue siendo inferior a la de 2003. La partida de actividades ha aumentado de 52.000 euros a 100.000. Además, se han incorporado dos técnicos, se ha ampliado el horario de la sala de estudio de la Biblioteca Felipe González durante la época de exámenes y se ha recuperado la normalidad en la difusión de su programación.

En Nervión surgió una iniciativa vecinal que ha perdido fuerza con el tiempo

En Nervión surgió una iniciativa vecinal que ha perdido fuerza con el tiempo

Otra medida es la creación de una línea de apoyo a librerías y bibliotecas dotada con 100.000 euros, que pretende atraer nuevos lectores con propuestas innovadoras y singulares. Un proyecto que puede ser clave para romper la desconexión que existe entre los agentes culturales y las bibliotecas, sobre las que pesa una imagen de rigidez e inmovilismo, pero que deberá afinar mucho para que se corresponda con la realidad específica de cada barrio y cada espacio.

Pese a estos aumentos y este cambio completo de políticas, sigue pendiente la resolución de algunos de los problemas más acuciantes: personal, infraestructuras y puesta en valor.

El PSOE ya ha dicho que no quiere repetir errores históricos y recurre a una idea que ya se planteaba en 1995 como paliativa. Potenciar las bibliotecas vecinales que surgen por iniciativas sociales que, precisamente, quieren cubrir los vacíos de un mapa incompleto.

Cultura de biblioteca

A lo largo de los años, los medios de comunicación han recogido los desvelos de plazos, anuncios políticos o carencias de personal pero está pendiente de realizar cualquier análisis profundo sobre la incidencia positiva de estos espacios en el desarrollo cultural de los barrios y sobre el fomento lector de la ciudadanía.

En un momento en el que los cambios tecnológicos, las necesidades sociales y los modelos de participación cultural imponen otros ritmos y usos para estos espacios, está por explorar el relato del milagro bibliotecario. Un relato que no puede basarse sólo en las cifras (la Red acumula 95.272 socios, atiende 560.615 visitas y realiza 500 actividades anuales), sino en la puesta en valor de sus servicios y en su capacidad para llegar donde no llegan otros agentes.

Aquellas palabras modernas de 1958 hoy están en plena transformación.

Las bibliotecas son el primer centro de información local, portal de acceso a la información que las tecnologías ponen a nuestro alcance, centro de actividades culturales de primer orden, espacio de identidad que estimula los valores de interculturalidad, solidaridad y participación, lugar de convivencia y encuentro.

¿Qué percepción tiene la ciudadanía de sus bibliotecas? ¿Qué esperan, qué necesitan, qué servicios quisieran tener? ¿Qué podría hacer por esta ciudad una Red convenientemente dotada, arquitectónicamente accesible, confortable y moderna; bien distribuida, como nodo del sector editorial y cultural; actualizada e innovadora?

*NOTA: En el boletín nº110 de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios se publicará en julio un artículo que también repasa la historia de la Red Municipal de Bibliotecas de Sevilla.

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  1. Juana Muñoz

    Magnífico compendio de nuestra Red local de bibliotecas. Como siempre Sonia lo ha hecho con mucha profesionalidad y aporte de datos interesantes. Gracias

  2. Fernando Sánchez

    Gracias por el articulo. Acudiendo a disfrutarlas es como mejor podemos rendir homenaje a ese esfuerzo de muchos por ir creando un espacio publico de cultura. Espero que la lucha continúe y esos barrios sin biblioteca lo consigan.

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