Nuevas experiencias de libro en el centro de Sevilla

Están cambiando los hábitos de consumo y de lectura, hay quien habla de apatía generalizada de la sociedad y de malabarismos para que las librerías cuadren las cuentas, pero es innegable que el libro ejerce tal poder de fascinación que no dejan de surgir nuevos proyectos relacionados con él. En algunos casos, el concepto de librería se diluye. En otros, se adapta a las circunstancias. Un paseo por el centro de Sevilla, de la Alfalfa a Regina, del Arenal a la Alameda, ofrece hoy cuatro espacios más en los que sumergirse en la experiencia lectora: de libros de viajes a libros de segunda mano. De autoeditados a fórmulas como el préstamo y el ocio literario.

POR Sonia Domínguez / 30 JUN 2015

LIBRERÍA DE ULTRAMAR. Las ciudades que habitan en los libros

Una de las sorpresas de la última edición de la Feria del Libro de Sevilla fue comprobar que la librería De Ultramar, que ocupó entre 2009 y 2014 un pequeño local en la calle Zaragoza, no había cerrado definitivamente. Se había tomado un descanso mientras buscaba otro espacio, no muy lejano pero sí más amplio, en el que regresar con su oferta especializada en torno al viaje y en el que el libro conviviera con otros elementos, como la venta de café, las propuestas artísticas o ¿por qué no? bicicletas customizadas que inviten al movimiento y al descubrimiento.

Los libros conviven en De Ultramar con la pintura, la fotografía y otros elementos asociados al viaje

Los libros conviven con la pintura, la fotografía y otros elementos asociados al viaje

Para ofrecer libros no hace falta un local grande. Hay mucha gente, a mí también me pasa, que se marea en las librerías grandes. De Ultramar les gusta por nuestra selección y porque saben que les podemos buscar el libro que quieren o necesitan. No tengo más libros aquí que en la calle Zaragoza pero sí es cierto que allí estaba todo más comprimido. El local antiguo retraía a la gente, no venían porque era muy pequeño y se sentían incómodos”, cuenta Manuel Rodríguez que, junto a Pepa Gallardo, ha cumplido seis años al frente de esta idea.

De Ultramar ha cambiado de localización al número 46 de la calle Carlos Cañal pero no de especialización. “No solamente tenemos literatura de viajes pura y dura, sino que lo utilizamos como línea editorial. Hay mucha gente que piensa que sólo va a encontrar a Bruce Chatwin o Patrick Leigh Fermor pero abrimos mucho el abanico. Hay literatura antropológica, ensayo, cómics y nos interesan mucho las ciudades. Hay novelas que son auténticos retratos de ciudades y de sus habitantes. Un ejemplo clásico es ‘Historia de dos ciudades’ de Charles Dickens, que escribió una historia con un trasfondo político profundo y con excelentes descripciones de Londres y París. Para mí eso es un viaje”. 

Estos primeros meses en el nuevo espacio les sirven a Manuel y a Pepa para ir configurando poco a poco lo que quieren ofrecer. En septiembre, tienen previsto que, además de comprar café molino y en grano, la gente se lo pueda tomar allí mismo, mientras lee alguno de los libros dejados en depósito. También comenzarán a realizar distintas actividades culturales, “retomaremos la colaboración con Cobertura Photo”, anuncia Manuel, además de apostar por la venta de fotografías y cuadros, como los del artista sevillano Antonio Álvarez Gordillo que ahora adornan las paredes y por bicicletas customizadas, que colgarán del techo.

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Un ejemplo de la oferta literaria de esta librería

No sabemos cómo va a funcionar”, comenta Manuel, pero asegura que es necesario moverse, “si esperas a que la gente te responda, no haces nada”, y diversificar la oferta ante los escasos márgenes del libro y la “apatía general” ante la lectura.

Quien lee tiene más de 40 años, tiene poder adquisitivo porque el libro es caro, la media son 18 euros. La gente joven está en paro, hay un 60% de jóvenes de hasta 35 años en paro y el que trabaja, está en precario”. “Es obvio que hay menos lectores y no se trata de una discusión sobre formatos. Las tablets no tienen la culpa. Quien lee en formato electrónico, es lector. La lectura es un esfuerzo de voluntad y los menores de 40 años, por tiempo, por dinero, por competencia de otras formas de ocio, han dejado de leer”.

Él, sin embargo, lo tiene claro: “La riqueza de poder leer lo que otro piensa o ha vivido siempre me ha parecido impresionante”.

LIBRERÍA BOTEROS. Reinventando el concepto del tiempo

Será por la luz que entra por los ventanales o porque la pintura de las paredes conserva parte de su historia como antigua sastrería de principios del siglo XX. Será porque los sillones invitan a sentarse o porque las estanterías están repletas de libros que reclaman un tiempo más de vida, una segunda oportunidad. Quizás sea porque la conversación con Daniel Cruz, “librero nuevo de viejo”, es tan amable como el ambiente o porque la calle Boteros tiene asociada la idea de fermento pero lo cierto es que esta nueva librería de la Alfalfa invita a demorar el momento de la salida y a curiosear sin prisa entre sus fondos.

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Daniel Cruz destaca que el libro de segunda mano ofrece otro tipo de experiencia lectora

Si sois escépticos respecto a la fuerza telúrica de algunos lugares, id y comprobadlo. Para Daniel, el local es una de las principales razones de haberse embarcado en este proyecto, “acariciado durante años”. No habría podido ser en otro sitio, por eso empezó a trabajar en él en junio de 2014, aunque no abriera las puertas de la Librería Boteros hasta el pasado 9 de marzo.

De momento, su horario es reducido. Abre tres tardes a la semana y los sábados porque este licenciado en Filosofía, con un máster en Gestión Cultural, compagina su sueño librero con otro trabajo y con su vida familiar. “Los horarios son extraños pero la gente de acostumbra”, comenta.

Esa idea de lentitud, de ir creciendo poco a poco, “con muy poco presupuesto e intentando hacerlo sin riesgos”, de ir sumándose progresivamente a la oferta de actividades culturales de Sevilla, con presentaciones de libros y distintos talleres, es la que imprime mucho de su carácter a este espacio.

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Esta librería abre tres tardes a la semana y los sábados

Los fondos de la librería provienen de la propia biblioteca de Daniel, de la del escritor sevillano Manuel García Viñó y otros que ha ido adquiriendo. “El libro viejo circula bien porque te ofrece otro tipo de experiencia. Una idea un poco romántica del libro de papel, reconocer libros que han formado parte de la vida de otras personas”. Como él mismo escribía en su perfil de Facebook: que con la compra-venta “no se rompa esa cadena mágica de lectores en torno a los textos”.

Los precios son muy asequibles para los momentos que corren, desde 0,50 céntimos a 4 euros. Aunque, en algunos casos, ejerce como intermediario con libros antiguos, reconoce que es un mundo muy particular, que requiere una formación y un conocimiento que, de momento, no tiene.

Daniel Cruz se ha lanzado a esta aventura “visualizando el proyecto, con mucha intuición pero sin ningún tipo de estudio de mercado. Soy amante de los libros y comprador de libros de segunda mano, y he ido trabajando esta idea dotándola con mis capacidades y características”. Situada también en el centro de Sevilla, que ya cuenta con una gran oferta librera de todo tipo, dice que “no se trata de competir sino de hacerme mi hueco”.

EL VIAJERO SEDENTARIO. Otras lenguas, otros mundos, otras formas

La tarde que me acerqué a conocer el nuevo espacio de café y libros del número 77 de la Alameda de Hércules, una viajera china se refugiaba del calor con un libro entre las manos. Estaba escrito en su idioma. Esta es una de las particularidades de esta propuesta, 80% hostelería y 20% librería, promovida por Javier e Irene, dos jóvenes filólogos: Que sus ejemplares están abiertos a otras lenguas, como el francés, el inglés o el alemán, también las conversaciones sobre literatura, y que no tienes porqué comprarlos, sino que puedes tomarlos prestados.

El mural de Lolo Fonico y Neus Caamaño invita a pasar las horas en este espacio

El mural de Lolo Fonico y Neus Caamaño invita a pasar las horas en este espacio

Otras lenguas y otras formas de acercarte a los libros, en un proyecto que sus impulsores definen como de “ocio literario”. Con el nombre de ‘El viajero sedentario’ quieren homenajear al escritor Rafael Chirbes, quien recopiló en 2004 sus reportajes sobre ciudades y viajes en una obra titulada así.

Abierta desde el 22 de mayo, esta librería-cafetería ofrece una espectacular terraza, en la que el mural hecho a cuatro manos entre Lolo Fonico y Neus Caamaño invita a pasar plácidamente las horas y allí será donde habiliten un espacio para los más pequeños, también bienvenidos a esta casa.

Desde el cartel de la entrada -“leer es viajar sin el estorbo del equipaje”-, hasta la decoración interior de las paredes con frases de libros, sus detalles son un guiño a esta forma de cultura. “Ha costado que las distribuidoras nos hicieran caso, nos decían que no éramos una librería de verdad y que nos teníamos que asociar a CEGAL pero, finalmente, ya tenemos una pequeña muestra de libros para venta y otros, de segunda mano, para préstamo. Queremos ir aumentándolo poco a poco, con ediciones muy cuidadas, además de centrarnos en Hispanoamérica y en otros idiomas”, cuenta Javier Ares.

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Si adivinas quién escribió las frases, te invitan a café

Javier es de Bilbao e Irene, la otra impulsora, medio italiana. Ambos viven en Sevilla desde hace dos años. “Los dos hemos sido libreros en algún momento de nuestra vida y pensábamos que en Sevilla hacía falta un lugar así, donde pudieras estar rodeado de libros y de revistas de arte, en el que pudieras leer y encontrarte a gusto en un ambiente literario y cultural”.

En una zona en la que se concentran librerías como La Extravagante, El Gusanito Lector, Relatoras o La Fuga, reconocen que no vienen con ánimo de competencia porque su fondo literario no se asemeja al de una librería, sino de complemento.

La Alameda es nuestro espacio natural. Hicimos un pequeño estudio de mercado y creemos que este proyecto tendrá aquí más aceptación”, confía Javier, quien explica que pronto comenzarán con las actividades culturales, como los clubes de lectura, presentaciones de libros, conciertos y, desearían, proyecciones de películas.

Uno de sus puntos fuertes es el horario. Abren desde los desayunos de las ocho y media de la mañana y no cierran hasta las diez de la noche, fines de semana incluidos, con productos naturales, de comercio justo y ecológico que resaltan en la carta. Pronto incorporarán tapas calientes, en colaboración con locales del entorno, para la hora de las comidas.

Creo que sí hay público para nuestro modelo de negocio. El libro no es que sea un artículo de lujo, sino un producto para minorías. Y estamos hablando de algo que no te hace mejor persona, pero sí te abre el campo de visión. Estar en un sitio bonito, con un libro entre las manos, me da tranquilidad. Si alguien más comparte eso, ¡será bienvenido!”.

LA JERÓNIMA. Lo personal y lo artesanal

Una de las zonas más cambiantes y efervescentes de la ciudad es Regina. En un antiguo garaje del número 14 de la calle Jerónimo Hernández, y después de algunos avatares con las obras, ha abierto sus puertas La Jerónima, un espacio que se define como la primera libro taberna de Sevilla. ¿Su especialidad? La cerveza artesanal y los libros autoeditados.

Sus promotoras son Pilar y Eva, dos amigas que consiguieron enlazar sus proyectos paralelos en un único espacio multicultural y abierto.

Yo quería montar algo alrededor de la cerveza artesana y Eva tenía un proyecto paralelo, una librería de pequeña edición y microeditoriales. A través de Facebook, cada una comentamos que nos estábamos rompiendo la cabeza y quedamos, empezamos a hablar y nos pareció que su concepto de libros cuajaba con la filosofía de la producción artesanal”, explica Pilar Fernández, quien señala que “a la gente le resulta muy interesante la idea. Es gente que a lo mejor no va a a las librerías, o no va buscando ese tipo de libro, pero los tiene allí y pica”.

El interés de Eva Torres por este tipo de ediciones proviene de su propia experiencia como autoeditada, con libros como ‘El cazador de estrellas’. “Sé lo que significa ir librería tras librería, que te pidan el 40% de comisión, a veces se vende, a veces no se vende. En La Jerónima, tu libro no está compitiendo con una enorme masa de libros, sino que tienes tu espacio. Se trata de un concepto de ayuda directa al artista o al autor”. De momento, cuentan con un centenar de obras, sobre todo, “libros ilustrados o cómics, además de autoediciones poéticas”.

La especialidad de La Jerónima es la autoedición, editoriales independientes, así como fanzines y libros de autor

La especialidad de La Jerónima es la autoedición, editoriales independientes, así como fanzines y libros de autor

Ambas están muy contentas con el sitio que han elegido porque “tiene mucha vida de barrio, dentro del centro de Sevilla. Es una zona que está creciendo poco a poco, un reducto de cosas más pintorescas”. Aún en pleno verano, ya han empezado con las actividades culturales que desplegarán con más fuerza en septiembre. Su intención es ofrecer exposiciones distintas cada tres semanas, celebrar catas de cerveza, talleres de autoedición, presentaciones de libros y recitales, charlas, cuentacuentos y microconciertos.

Proponemos y nos dejamos proponer”, dice Pilar, quien se muestra bastante optimista acerca del movimiento de la cultura independiente en Sevilla. “Sí, Sevilla sí se mueve. Hay mucha gente que acude, participa y tiene ganas”. Para Eva, sería importante que se planificase algo con las librerías que están cerca. “Unir a las pequeñas librerías y plantearnos alguna ruta, con eventos en cada una de las librerías. Tenemos que darle forma”.

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