“El éxito de una editorial radica en tener un buen fondo que crezca con cabeza”

Una conversación con Javier Sánchez Menéndez impacta por la claridad y por la franqueza. Claridad con la que enfoca el objetivo, “la poesía es lo más importante del mundo” o “la poesía debe llegar lo más lejos posible”, y franqueza con la que analiza los entresijos del mercado editorial, al que llegó en 2009 con un bagaje creativo y un territorio insular imaginado. Hoy, La Isla de Siltolá es un referente en la publicación de nuevas voces. Si en plena crisis económica parecía arriesgado apostar por este género, antes de que acabe 2015, este editor y poeta emprenderá dos nuevos proyectos: una librería especializada y una revista crítica en papel.

POR Sonia Domínguez / Sevilla, 30 JUN 2015

Con los pies en el suelo y la mente en la poesía, La Isla de Siltolá ha conseguido, después de seis años de recorrido, consolidar su nombre en el mercado editorial especializado, con un formato cuidado y reconocible, ese diseño ajedrezado, y un contenido plural, “la poesía no tiene corrientes, tiene autores”, que, sobre todo, ha abierto las puertas a nuevas voces “que no tenían oportunidad de publicar”.

Javier Sánchez Menéndez mantiene la sagacidad y el sentido práctico por su experiencia como empresario, mientras que la mirada poética es un descubrimiento personal que le acompaña desde joven, una vivencia que le ha llevado a situar esta forma de creación como una prioridad vital: “La poesía es lo más importante del mundo”, ha repetido en más de una ocasión.

¿Se pueden conjugar ambas visiones? A juzgar por cómo ha crecido este proyecto, en un contexto más bien adverso, la respuesta es sí. “Lo que haces es marcarte un recorrido real, que no te lleve a cometer locuras”, asegura.

La Isla de Siltolá publica entre 50 y 70 títulos al año, con tiradas mínimas de 500 ejemplares, que se distribuyen a nivel nacional en formato físico, y que también tienen su versión online con Amazon, Casa del Libro y El Corte Inglés.

De los clásicos recuperados a las nuevas traducciones, con colecciones de Narrativa, Aforismos y Micros, el 90% del catálogo está dedicado a la poesía con autores como Fernando Ortiz, Antonio Colinas, Felipe Benítez Reyes, Álvaro Valverde, Javier Salvago, Toni Montesinos, Ben Clark, Diego Vaya, Rosario Troncoso, Gonzalo Gragera, Sara Castelar, Aitor Francos y Kepa Murua, entre otros.

Sin descuidar ningún aspecto

En España había un círculo cerrado de grandes editoriales. Al mismo tiempo, hay muchas editoriales pequeñas, con tiradas mínimas y ausencia de distribución nacidas con la crisis, la ausencia de ventas y la impresión digital”, explica Javier. “Un poeta tenía dos opciones: presentarse a un premio de las grandes editoriales, que son inaccesibles porque los van ganando los mismos autores que trabajan con ellas o publicar en pequeñas editoriales, con tiradas que no tienen ningún recorrido, cuando la poesía debe llegar los más lejos posible”.

El editor y poeta Javier Sánchez Menéndez, en una foto de José del Río Mons

El editor y poeta Javier Sánchez Menéndez, en una foto de José del Río Mons

En ese contexto nace y se desarrolla esta particular isla; un proyecto que su editor califica de “real, solvente y con garantías”, que ha ido ganando credibilidad con los autores “que ven que sus libros se mueven, que llegan a la crítica”, con los lectores, “con tu propia distribuidora y con los medios de comunicación”.

El éxito de una editorial radica en tener un buen fondo que crezca con cabeza y que tenga títulos que se vayan vendiendo mensualmente. La distribuidora cuida tus libros si ve que se van pidiendo en depósito cada vez más y se van vendiendo. Hay editoriales que no se meten en distribuidoras pero tú no te puedes multiplicar por 1.000. Todos tienen su trabajo: la librería tiene una labor fundamental, la editorial tiene una labor fundamental y la distribuidora, otra. Hay que estar en sintonía”.

Sobre los medios de comunicación, es taxativo. “El periodismo cultural deja bastante que desear” y la crítica literaria, directamente, “no existe. Está vendida a las multinacionales”. Cuenta que Siltolá ha conseguido abrirse “un huequecito” enviando regularmente cada publicación a “25 suplementos, revistas y críticos que, poco a poco, han ido viendo la pluralidad y la calidad”.

“En España puede haber entre 500 y 1.000 compradores de poesía y el 90% son autores”

Respecto a los lectores, comenta que desconoce los datos porque no existen estadísticas pero “hablamos de cifras muy reducidas. Los lectores de poesía o suelen escribir o suelen ser amantes de las artes”. ¿Y compradores? “En España puede haber entre 500 y 1.000 compradores de poesía y el 90% son autores”. ¿No es una cifra desoladora?, le pregunto. “La poesía no es atractiva”, dice, y pone como ejemplo de poetas masivos a aquellos que están relacionados con el mundo de la música y de la juventud.

Un parón poético en Sevilla

Hace treinta años, realizó un estudio y antología sobre ‘Poesía Contemporánea en Sevilla’, con 17 poetas nacidos entre 1955 y 1965, como María Sanz, Juan Lamillar, José Julio Cabanillas o Jesús Aguado. Años más tarde, y junto a Pedro Rodríguez Pacheco, el estudio se centró en la producción hasta 1990, recogiendo la obra de Aquilino Duque, Manuel Mantero y Javier Salvago, entre otros.

Este conocimiento, sumado a su experiencia actual seleccionando autores y poemarios, provocan que su voz se vuelva crítica cuando le pregunto si, efectivamente, en lo lírico Sevilla es una metrópoli.

Teniendo en cuenta la tradición, Sevilla es una gran ciudad y una referencia, no sólo andaluza o nacional, sino internacional”. Pero, en la actualidad, “noto un parón poético, como si existiera una desmembración. Muchas voces pero poca unión o muchos intentos que se quedan en intentos, exclusivamente. Muchos pequeños taifatos, personas que dicen ser poetas pero la realidad es algo bien distinto”.

Para mí, la poesía es lo más importante del mundo”, asevera, “si alguien dice que es poeta y presenta su obra, personalmente juzgo si es poeta o no”. Javier comenta que, semanalmente, llegan a la editorial 90 poemarios. “Le respondo a todo el mundo y a 89 les escribo deseándoles suerte. A los que digo que sí, es gente que está escribiendo en Zaragoza, en Galicia, Barcelona o Argentina”.

En su opinión, el principal fallo es la ausencia de lecturas. “El poeta es un lector que escribe poesía. Hay muchísima gente que dice ser poeta pero que no lee. La vida, la experiencia, te va denotando una serie de proyectos que tú trasladas en forma de poesía pero eso tiene que estar profundamente alimentado por un cuerpo de lectura. La gente no se puede leer a sí misma, por eso hablo de taifato. Tienes que tener una amplitud de miras y de horizonte”.

Una nueva librería especializada

Si en 2009 podía parecer temerario crear una editorial de este tipo y conseguir que creciera “granito a granito”, igual de arriesgado suena la idea de abrir una nueva librería especializada en Sevilla, cuando es un género tan minoritario y cuando las ventas de libros han descendido un 40% en los últimos años.

Aunque Siltolá se abre a otros géneros, como la narrativa o los aforismos, el 90% de su catálogo es poético

Pero así será antes de final de año, en el eje Centro-Nervión (su ubicación es un secreto a voces, según él) e incluirá cafetería. “El proyecto está ya muy avanzado. No será exclusivamente de poesía pero sí podrás encontrar casi toda la poesía que se publica en España, hasta esas pequeñas editoriales que sacan 50 o 100 ejemplares. Tal y como ha evolucionado el concepto de librerías, será un espacio físico de encuentro entre lectores, autores y amantes de la literatura y podrás tomarte un café o una coca cola mientras lees un libro. También tendrá venta on-line”.

Otro de sus proyectos para el último trimestre del año, es la publicación de una revista en papel. Hubo un primer intento de revista creativa, que dejó de publicarse porque “con lo que costaba un número, sacaba tres o cuatro libros. Las revistas se venden poco porque no es una obra, es un cúmulo”. En este nuevo proyecto, el enfoque es crítico. “Habrá un gran aparato crítico -adelanta-. Si un libro es bueno se dirá porqué, si un libro es malo se dirá porqué y no se reseñarán libros de Siltolá”.

El relanzamiento de la colección Siltolá, la nueva colección de aforismos, de micros y la incursión en la narrativa, además de los premios de Poesía Joven Antonio Colinas, en su segunda edición, y la primera convocatoria del Premio de Poesía Nicanor Parra, con una dotación económica de 6.000 euros, son otras de las iniciativas de Javier para continuar afirmando el territorio insular siltoliano.

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  1. Valentín García Alonso

    Estoy de acuerdo, pero he de decir que he leído, al igual que me han leído, y tanto yo como los mencionados hemos llegado a la conclusión que nos ha gustado y llenado más algunos poetas que se han leído a si mismos que algunos que han leído más. Pero eso si, hay que leer, y ah, hay de todo, y todo es muy relativo.

  2. Francisco Peña Villanueva.

    Estoy muy de acuerdo con todo. Me gustaría que donde pone “mercado editorial” pusiera “mundo editorial; lo vería más apropiado. Un saludo.

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