Una Feria del Libro realista y representativa

Feria del LibroCon más de 100 actividades programadas, dedicada al escritor Rafael de Cózar y con homenajes al editor José Manuel Lara, Félix Grande o José Luis Núñez, la Feria del Libro de Sevilla acaba de hacer público un avance de programación para su nueva edición, que se celebrará del 7 al 17 de mayo en la Plaza Nueva y que volverá a dar protagonismo al público infantil, con una previsión de asistencia de 4.000 escolares.

Otras cifras hacen referencia a un aumento de 15.000 euros en el presupuesto, hasta alcanzar los 175.000 euros, y al mantenimiento en el número de expositores, 40, de los cuales 20 son librerías, 13 editoriales y 7 entidades.

Sevilla sigue optando por un modelo de Feria del Libro como «contenedor de actividades«, según su director Javier López Yáñez, en el que están representados aquellos que trabajan durante todo el año en el sector editorial, independientemente de tamaños y formatos. Libreros, editores, así como las administraciones local y autonómica, con sus organismos centrados en el mundo de las letras, son los que proponen y deciden las actividades, de cara no sólo a fomentar la lectura y la participación, sino también a propiciar un aumento de las ventas.

Cartel de la Feria del Libro, en homenaje al escritor Rafael de Cózar

Cartel de la Feria del Libro, en homenaje al escritor Rafael de Cózar

La Feria es «un evento popular para el público general, ese público menos lector» y «una fiesta del libro, un lugar de encuentro para los muy lectores«, como explica Javier, quien añade que esta cita se celebra en un momento «muy complicado, sobre todo para las librerías» y constituye una gran oportunidad para que, durante unos días, los libros salgan a la calle y sean los protagonistas.

A esos objetivos contribuirá la presencia de autores como Fernando Delgado, que se encargará de la conferencia inaugural, así como las firmas y presentaciones de Julio Llamazares, Manuel Vicent, Antonio Colinas, Juan Madrid, Almudena de Arteaga, Rosa Montero, Laura Freixas, Rosa Montero y Montero Glez, entre otros.

Pese a las dificultades del sector, Juana Muñoz, presidenta de la Asociación Feria del Libro, destacó que tienen muchas esperanzas puestas en un evento que quiere “reemprender el camino ascendente de progreso” y que el año pasado congregó a más de 25.000 asistentes. El amplio programa de actividades, la firma de autores y la atención destacada a las nuevas generaciones de lectores demuestran el “intento firme de mantener, e incluso aumentar, los resultados comerciales”.

Javier recuerda que, actualmente, cuentan con la mitad de presupuesto que hace cinco años. «Tuvimos años muy buenos, con subidas de un 30% y un 40% en el volumen de ventas, iniciamos el camino de la internacionalización, con la presencia de editoriales de fuera y autores extranjeros» pero, entonces, llegó la crisis económica, frustrando expectativas de crecimiento.

«Desde hace dos años, estamos consiguiendo frenar esa caída«, por lo que el aumento de las aportaciones que este año hacen, tanto el Ayuntamiento de Sevilla como la Fundación Cajasol, son «muy interesantes«.

Los objetivos actuales son crecer en calidad y no sólo cuantitativamente; razón por la que el número de casetas se mantiene igual al año pasado y el esfuerzo va dirigido a asegurar la calidad de los fondos, con propuestas diferenciadas y especializadas, así como la programación.

Mientras que otras ferias optan por añadir a la promoción y la participación, la organización de seminarios o encuentros más centrados en el debate o la formación del gremio, esto no sucede en Sevilla. Los motivos no son sólo presupuestarios, sino porque, como explica Javier, han deducido que es mejor organizarlas en otra fecha para que libreros y editores puedan centrarse durante la Feria en la atención diaria en las casetas.

 

 

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